Estados Unidos

El Salvador: de las maras al miedo a hablar, el costo oculto de la ofensiva de Bukele

Hace 11 horas
El Salvador: de las maras al miedo a hablar, el costo oculto de la ofensiva de Bukele

Imagen: BBC Mundo

El Salvador llega a cuatro años de la guerra de Bukele contra las maras con una paradoja incómoda: menos pandillas en las calles, pero más temor a hablar. BBC Mundo recogió alivio entre vecinos y denuncias de detenciones arbitrarias y represión.

Cuatro años después de que Nayib Bukele lanzó su ofensiva contra las maras, El Salvador vive una paz aparente que para muchos se ha vuelto una nueva forma de miedo. En las comunidades donde antes mandaban las pandillas, hoy varios vecinos dicen respirar con alivio porque disminuyeron los homicidios, las extorsiones y el control territorial. Pero ese respiro convive con otra sensación cada vez más extendida: el temor a criticar al gobierno, a denunciar abusos o incluso a hablar en voz alta sobre lo que ocurre dentro del país. Según informó BBC Mundo, el cambio más visible no es solo la retirada de las maras, sino el surgimiento de un clima político mucho más cerrado.

Durante una visita al país, BBC Brasil recogió testimonios que muestran esa tensión de manera cruda. Por un lado, hay comunidades que celebran el fin del dominio criminal que por años convirtió barrios enteros en territorios sometidos a la extorsión y la violencia. Por el otro, hay madres que afirman tener hijos presos sin pruebas suficientes y vecinos que describen un ambiente en el que cuestionar al Ejecutivo puede tener consecuencias. Esa mezcla de alivio y temor resume el dilema salvadoreño: el gobierno logró imponer orden en las calles, pero a costa de concentrar poder y normalizar un régimen de excepción que ya dejó de sentirse temporal para convertirse en parte de la vida cotidiana.

Lo que ocurre en El Salvador importa mucho más allá de sus fronteras porque se ha convertido en el caso más citado por quienes defienden la idea de que la mano dura puede resolver la inseguridad en América Latina. Bukele ha construido su popularidad sobre una promesa cumplida a medias: reducir la violencia de manera drástica y devolverle al Estado el control de zonas abandonadas durante años. Pero el costo político y social de ese resultado sigue abierto. Las denuncias por detenciones sin pruebas, el miedo a la disidencia y la presión sobre organizaciones y periodistas plantean una pregunta de fondo: ¿puede una sociedad sentirse segura si, al mismo tiempo, aprende a callar? Esa es la discusión que hoy divide a El Salvador y que también observa con atención la región.

El giro es profundo porque no se trata solo de seguridad pública. Se trata del modelo de país que está quedando después de la guerra contra las pandillas. Para muchos salvadoreños, la comparación con el pasado criminal explica por qué siguen apoyando a Bukele, incluso frente a denuncias de autoritarismo. Para otros, en cambio, la estabilidad actual es frágil y descansa sobre una excepcionalidad que ha debilitado garantías básicas. En ese punto está El Salvador: entre el recuerdo del terror de las maras y el nuevo miedo a vivir bajo un poder que no tolera demasiadas preguntas.

Noticias relacionadas