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El petróleo supera los USD 100 tras ataques hutíes y crece el temor por el suministro

Hace 4 horas

El precio del petróleo europeo saltó 7,03% y superó los USD 100 por barril tras los ataques de los hutíes a dos buques saudíes en el mar Rojo. El mercado reaccionó al riesgo de nuevas interrupciones en una ruta clave para el comercio energético global.

El petróleo volvió a entrar en zona de tensión y cerró por encima de los USD 100 por barril en Londres después de una jornada marcada por el miedo a nuevos cortes de suministro. La cotización del crudo europeo se ubicó en USD 100,69, un salto diario de 7,03%, impulsado por la ofensiva de los hutíes contra dos buques saudíes en el mar Rojo, un corredor estratégico para el transporte de energía y mercancías entre Asia, Europa y Medio Oriente.

De acuerdo con la información difundida por infobae mundo, el movimiento del mercado respondió menos a un cambio en la demanda y más a la percepción de riesgo geopolítico. Cuando una ruta marítima clave queda expuesta a ataques, los operadores no solo descuentan posibles retrasos en los embarques, sino también mayores costos de transporte, seguros más caros y eventuales desvíos de buques, todo lo cual presiona los precios al alza. En este caso, el impacto fue inmediato: el crudo europeo cerró en niveles que no solo llaman la atención por el número redondo, sino por lo que implican para la cadena global de abastecimiento.

La señal es relevante porque el precio del petróleo sigue siendo uno de los termómetros más sensibles de la economía mundial. Cada episodio de tensión en Oriente Medio se traduce, casi de inmediato, en volatilidad para los mercados energéticos y en una pregunta que vuelve una y otra vez: cuánto de esta escalada terminará golpeando el bolsillo de consumidores y empresas. Para Europa, Estados Unidos y también América Latina, un barril más caro puede trasladarse a combustibles más costosos, inflación más persistente y mayores presiones sobre el costo del transporte y de los alimentos. En países como Colombia, además, el efecto suele sentirse en dos vías: por un lado, el posible alivio fiscal y externo que trae un crudo alto para las cuentas nacionales; por el otro, el riesgo de que el encarecimiento energético termine afectando la inflación interna y el precio final de bienes y servicios.

El mercado petrolero ha aprendido a reaccionar rápido ante cualquier amenaza sobre el mar Rojo, precisamente porque esa zona se convirtió en un punto frágil del comercio internacional. Lo que hoy empuja el precio no es solo el ataque puntual, sino la posibilidad de que se repita y obligue a redibujar rutas, demorar entregas o reducir el flujo de crudo. En otras palabras, el barril sube no solo por lo que ya pasó, sino por lo que podría pasar mañana. Y en el negocio del petróleo, esa expectativa vale casi tanto como el hecho mismo.

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