La Justicia argentina sobresee a Milei y Karina por el caso $LIBRA

Imagen: BBC Mundo
La Justicia argentina sobreseyó al presidente Javier Milei y a su hermana Karina en el caso por el lanzamiento de la criptomoneda $LIBRA, un episodio que había puesto bajo la lupa la relación del mandatario con un negocio privado que terminó en fracaso. El fallo le da aire político al gobierno, aunque no borra las dudas sobre el alcance de su respaldo inicial.
La Justicia argentina sobreseyó al presidente Javier Milei y a su hermana Karina en la investigación por el escándalo de la criptomoneda $LIBRA, un caso que había erosionado la imagen del mandatario en medio de su ofensiva política y económica. La decisión cierra, por ahora, una de las causas que más incomodaban al oficialismo desde que Milei respaldó públicamente en 2025 el lanzamiento del activo digital, luego convertido en un fracaso para quienes entraron en la operación.
Según informó BBC Mundo, Milei sostuvo desde el comienzo que se trató de un asunto entre privados y que no hubo intervención del Estado argentino. Esa línea de defensa fue clave para su estrategia judicial y política: desligar a la Casa Rosada de cualquier responsabilidad institucional y presentar el episodio como una apuesta del sector privado que salió mal. El sobreseimiento judicial refuerza esa versión en términos legales, aunque no necesariamente despeja todas las preguntas que dejó el caso en la arena pública.
El punto de fondo es más amplio que la suerte de una criptomoneda. En un país como Argentina, donde la desconfianza hacia la dirigencia política y los negocios opacos es histórica, el respaldo de un presidente a un proyecto financiero de alto riesgo abrió un debate sobre los límites entre influencia política, promoción personal y responsabilidad pública. Para Milei, que construyó buena parte de su capital político sobre la promesa de combatir privilegios y prácticas turbias, el episodio de $LIBRA fue especialmente sensible porque tocó una de sus principales banderas: la transparencia.
El fallo llega en un momento en que el gobierno intenta sostener su agenda económica y mantener cohesionado su núcleo de apoyo. En términos políticos, el sobreseimiento evita que el caso siga avanzando como una amenaza judicial inmediata contra el presidente y su entorno familiar. Pero también deja una enseñanza incómoda: en la política argentina, incluso cuando la Justicia cierra un expediente, el costo reputacional puede seguir abierto por mucho tiempo. Y en un clima social marcado por el ajuste, la inflación persistente y la desconfianza, cada episodio de este tipo pesa más de lo que parece.



