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El PSOE acusa al PP de hacer política con la crisis migratoria en Ceuta y Melilla

Hace 2 horas
El PSOE acusa al PP de hacer política con la crisis migratoria en Ceuta y Melilla

Imagen: infobae

El PSOE endureció su ofensiva contra el PP y le reprochó no situarse “del lado del Estado” ante la crisis migratoria en Ceuta y Melilla. La tensión política crece mientras el Gobierno presume de haber devuelto ya a Marruecos a más de 48.000 personas en menos de 48 horas.

El PSOE ha convertido la crisis migratoria en Ceuta y Melilla en un nuevo frente político contra el Partido Popular. Su portavoz, Montse Mínguez, acusó este sábado a la dirección popular de responder con “oportunismo político” ante lo que describió como una presión migratoria extraordinaria, en lugar de actuar con sentido de Estado en una situación que el Gobierno trata de contener con urgencia y bajo máxima presión diplomática y humanitaria.

Mínguez reprochó al PP que, lejos de ofrecer colaboración desde el primer momento, haya optado —según su lectura— por arrancar con ataques al Ejecutivo y por exigir comparecencias mientras la crisis todavía sigue en gestión. La dirigente socialista comparó esta actitud con la respuesta de la oposición en otros países ante emergencias nacionales y sostuvo que, en España, los populares acostumbran a situarse delante de la cámara antes que detrás de una solución institucional. En su argumentación, también vinculó esta polémica con otros episodios recientes, como los incendios que afectan a distintas zonas del país, para insistir en que la ciudadanía espera unidad política cuando el problema supera cualquier cálculo partidista.

El trasfondo de esta confrontación es una entrada masiva de unas 50.000 personas migrantes en Ceuta desde Marruecos registrada este jueves, un episodio que dejó al menos 67 fallecidos y puso a prueba la capacidad operativa y diplomática del Estado. Según fuentes del Gobierno citadas en la información difundida por infobae, más de 48.000 de esas personas ya habían sido retornadas a Marruecos en menos de 48 horas, mientras que ninguna de las que cruzaron irregularmente ha salido de la ciudad autónoma hacia la Península. Más allá del cruce de reproches entre partidos, el episodio vuelve a dejar una lección incómoda para España: la frontera sur sigue siendo un punto de fricción permanente, donde confluyen presión migratoria, relaciones con Marruecos, seguridad y derechos humanos.

Lo que ocurre en Ceuta no es solo un pulso entre Gobierno y oposición. Es una prueba de resistencia para el Estado español en uno de los escenarios más delicados de su política exterior y de inmigración. Mientras el PSOE pide respaldo institucional y acusa al PP de usar la crisis para erosionar al Ejecutivo, la realidad es que cada ola migratoria de este tipo impacta de lleno en la gestión fronteriza, en la imagen internacional del país y en la vida cotidiana de miles de personas que habitan en una ciudad desbordada por horas. Y en esa ecuación, el debate político suele llegar antes que las respuestas de fondo.

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