El Servicio Postal de EE. UU. sigue en rojo pese a reducir sus pérdidas trimestrales
Imagen: infobae estados unidos
El Servicio Postal de EE. UU. volvió a cerrar un trimestre en rojo, con una pérdida neta de USD 2.500 millones entre abril y junio. Aunque mejoró frente al mismo periodo de 2024, la brecha entre ingresos y gastos sigue mostrando una estructura financiera frágil.
El Servicio Postal de Estados Unidos cerró el segundo trimestre del año con una pérdida neta de USD 2.500 millones, una señal de que la recuperación financiera de la entidad sigue lejos de consolidarse. La cifra representa una mejora frente al golpe de USD 3.100 millones registrado en el mismo lapso del año pasado, pero no alcanza para ocultar el problema de fondo: el negocio postal continúa gastando más de lo que ingresa.
Según informó infobae estados unidos, entre abril y junio la agencia obtuvo ingresos por USD 19.900 millones, mientras que sus gastos ascendieron a USD 22.500 millones. Esa diferencia explica el resultado negativo y pone nuevamente bajo la lupa la viabilidad del sistema tal como funciona hoy. En otras palabras, el servicio logró recortar parte de sus pérdidas, pero sigue operando con una estructura que no logra equilibrar sus cuentas en un contexto de caída del correo tradicional, mayores costos operativos y presión constante sobre su red de distribución.
Este desempeño importa más allá de los balances contables. El Servicio Postal no es una empresa cualquiera: es una infraestructura esencial para millones de estadounidenses, especialmente en comunidades rurales, adultos mayores y zonas donde la entrega privada no cubre con eficiencia o a precios razonables. Cuando el USPS entra en déficit, la discusión reaparece sobre tarifas, reducción de servicios, tiempos de entrega y posibles ajustes laborales. Y aunque el resultado trimestral muestra una mejora relativa, también confirma que las reformas emprendidas hasta ahora no han sido suficientes para revertir una tendencia que arrastra años de pérdidas y tensiones políticas.
La lectura de fondo es clara: el Servicio Postal necesita más que una leve mejora trimestral para estabilizarse. Si no cambia su modelo de ingresos y gastos, seguirá atrapado en una dinámica en la que cada avance luce insuficiente frente a una crisis estructural que afecta tanto a sus finanzas como a la calidad del servicio que reciben millones de personas en Estados Unidos.




