El cambio de viento frena el incendio de Las Hurdes al entrar en Salamanca
El incendio de Las Hurdes cruzó de forma breve a Salamanca, pero el cambio de viento y la bajada de temperaturas favorecen su control. Aunque hubo humo intenso y una alerta de posible evacuación, el fuego ya no presenta llama en la provincia.
El incendio forestal de Las Hurdes, en Cáceres, logró cruzar de manera breve a Salamanca este miércoles, pero la evolución nocturna es más favorable para los equipos de extinción: el fuego quedó sin llama en la provincia y el viento del norte lo empuja ahora hacia la zona ya quemada, lo que reduce el riesgo de que avance sobre territorio salmantino. La entrada del fuego se produjo con rapidez, aunque solo afectó dos pequeños puntos que, según el operativo, ya están controlados.
José Luis Chao, jefe de jornada del centro provincial de mando de Salamanca, explicó en un audio remitido a los medios que el incendio apenas sobrepasó el límite provincial y que los trabajos se concentran en contener cualquier nueva aproximación a Salamanca. Durante la tarde, el viento del sur complicó la situación y alimentó una reproducción intensa del fuego, pero el giro de las condiciones meteorológicas cambió el escenario: ahora las labores nocturnas contarán con un viento más favorable, temperaturas más bajas y mayor humedad relativa, tres factores que ayudan a frenar la propagación.
El episodio deja clara la fragilidad con la que se están manejando varios incendios en el oeste peninsular en plena campaña estival. Castilla y León ha venido colaborando también en el frente de Pinofranqueado, mientras en la zona limítrofe con Agallas, especialmente cerca del pico Tiendas, el avance fue contenido con dificultad. Aunque la superficie afectada en Salamanca no fue extensa, el humo generó momentos de tensión en la pedanía de Vegas de Domingo Rey, donde llegó a valorarse una evacuación preventiva que finalmente no fue necesaria. Ese dato importa: en estos incendios, el riesgo no siempre lo mide solo la hectárea quemada, sino la velocidad con la que un foco puede obligar a movilizar recursos, cortar rutas o sacar a vecinos de sus casas.
La Junta de Castilla y León ya había advertido por redes sociales de una entrada del fuego “muy rápida y violenta”, una descripción que encaja con el comportamiento errático que están mostrando varios siniestros forestales en el país cuando coinciden calor, viento y baja humedad. Para la población rural de la comarca, la noticia trae alivio, pero no tranquilidad total: un incendio puede parecer contenido en minutos y volver a activarse si cambian otra vez las condiciones. Por eso, más allá de la superficie afectada, lo que está en juego es la capacidad de respuesta en zonas de frontera entre provincias, donde el fuego no entiende de límites administrativos y cada hora cuenta.




