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España entra a la campaña con pactos cruzados y voto exterior en disputa

Hace 14 horas
España entra a la campaña con pactos cruzados y voto exterior en disputa

Imagen: infobae

A 45 días de las elecciones generales, la izquierda española sigue fragmentada mientras la derecha ensaya alianzas para maximizar sus opciones. En paralelo, el Supremo mantiene fuera del censo a 163.020 nacionalizados en el extranjero y reabre el debate sobre el peso real del voto exterior.

A 45 días de las elecciones generales en España, el tablero político llega con más ruido que certezas: Podemos se distancia del Frente Amplio y se acerca a ERC en Cataluña, mientras el PP y UPN han decidido concurrir juntos en Navarra y Ciudadanos intenta regresar a la contienda. En ese escenario, las encuestas dibujan un país dividido entre la ventaja que el CIS atribuye al PSOE y el impulso que, según 40dB., tendría el bloque del PP con Vox.

La fotografía más incómoda, sin embargo, no está solo en los pactos. El Tribunal Supremo ha mantenido suspendido el voto de 163.020 personas nacionalizadas por la ley de nietos que residen en el extranjero, una decisión que vuelve a dejar bajo sospecha la capacidad del sistema electoral para incorporar a una diáspora que pide participar, pero sigue chocando con barreras jurídicas y administrativas. La medida afecta directamente a miles de familias con vínculos históricos con España y añade tensión a una campaña ya marcada por el cálculo aritmético.

En paralelo, la pelea por las alianzas muestra que ningún bloque quiere llegar solo a una cita electoral en la que cada escaño puede ser decisivo. Podemos apuesta por una estrategia distinta en Cataluña y rechaza integrarse en el Frente Amplio, mientras Izquierda Unida insiste en defender esa fórmula como un proyecto de país con base política sólida. En la derecha, la alianza entre PP y UPN en Navarra busca concentrar voto útil, y el regreso de Ciudadanos introduce un nuevo factor de dispersión en un espacio que ya pelea por no perder relevancia.

Lo que está en juego no es únicamente quién gane el 29-N, sino con qué fuerza podrá gobernar después. Las encuestas, las coaliciones y la exclusión del voto exterior apuntan a una elección en la que la suma de bloques será tan importante como el primer puesto. En España, como tantas veces, la campaña no solo se decidirá en los mítines: también en los pactos, los tribunales y en un electorado cada vez más condicionado por la aritmética del poder.

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