Elina Costantini denunció amenazas de muerte contra ella y su familia

Imagen: infobae
Elina Costantini denunció que ella y su familia recibieron amenazas de muerte, incluso contra su hija y su perro. La empresaria advirtió que evalúa llevar el caso a la Justicia si la situación se agrava.
Elina Costantini denunció que fue blanco de amenazas de muerte que no solo la alcanzaron a ella, sino también a su hija y a su perro, en un episodio que expone la escalada de violencia en torno a un conflicto que todavía no encuentra cauce. La empresaria dejó entrever que, si la situación sigue subiendo de tono, podría avanzar con una denuncia formal ante la Justicia.
Según informó Infobae, Costantini habló públicamente sobre el hostigamiento y vinculó las amenazas con un proceso más amplio de defensa personal y familiar, al que describió como una recuperación de identidad. En su testimonio, el dato más alarmante no fue únicamente el ataque verbal o el amedrentamiento directo, sino el hecho de que los mensajes se extendieran hacia seres cercanos, una señal que suele marcar un punto crítico en este tipo de conflictos: cuando la intimidación deja de ser abstracta y empieza a tocar el entorno íntimo.
Este caso importa porque pone sobre la mesa una dinámica cada vez más frecuente en la conversación pública: la violencia simbólica que se convierte en amenaza concreta y que busca disciplinar, aislar o silenciar. Que una figura pública como Costantini denuncie este nivel de hostigamiento también vuelve visible una realidad que muchas veces queda escondida detrás de disputas personales, familiares o patrimoniales. Si efectivamente se formaliza una denuncia, el expediente podría abrir una nueva etapa en un conflicto que, por ahora, ya trascendió lo privado y se instaló en el terreno de la seguridad personal.
Por ahora, lo que deja este episodio es una advertencia clara: cuando las amenazas empiezan a apuntar a hijos y mascotas, el límite entre la tensión y el peligro real se vuelve demasiado delgado. Y en ese punto, la exposición pública deja de ser solo un asunto mediático para convertirse en una cuestión de resguardo urgente.
