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Elsztain defiende su apuesta por Malvinas y la presenta como estrategia de acercamiento

Hace 46 minutos

Eduardo Elsztain, uno de los empresarios más influyentes de Argentina y cercano a Javier Milei, defendió su inversión en una firma que opera en Malvinas. Dijo que buscaba acercar a las islas a través de los negocios, en plena tensión por el reclamo de soberanía.

El empresario argentino Eduardo Elsztain, cercano al presidente Javier Milei y una de las figuras más poderosas del mundo de los negocios en el país, salió a defender su participación en una compañía vinculada a las islas Malvinas. Su explicación llega en un momento especialmente sensible: apenas días después de que el Gobierno argentino anunciara que endurecerá las sanciones contra empresas y directivos que operen en el archipiélago sin autorización de Buenos Aires.

Elsztain, presidente de IRSA y del Banco Hipotecario, reconoció que posee cerca del 2% de FIH Group, antes conocida como Falkland Islands Company. Según explicó en una carta abierta publicada en La Nación, su intención no fue hacer una inversión meramente financiera, sino intentar construir un puente entre Argentina y las islas mediante una presencia empresarial que, a su juicio, pudiera fortalecer el reclamo de soberanía desde el terreno económico y social. El empresario afirmó además que comenzó a comprar acciones en 2005 y que en 2017 lanzó una oferta para tomar el control de la firma, una jugada que terminó bloqueada por autoridades británicas.

El caso pone sobre la mesa una tensión vieja, pero siempre vigente: cómo conviven el reclamo diplomático argentino sobre Malvinas y los intereses económicos que se desarrollan en un territorio administrado por el Reino Unido desde 1833. La postura de Elsztain refleja una lógica que en Argentina no es nueva, pero sí polémica: usar el capital privado como instrumento de influencia política en un conflicto de soberanía que sigue sin resolverse. Que un empresario de su peso, además alineado con el oficialismo, haya apostado por ese camino muestra hasta qué punto la disputa por Malvinas también se juega en el frente corporativo, no solo en cancillerías y organismos internacionales.

Más allá de la explicación empresarial, el episodio deja una señal incómoda para Milei. El mandatario busca mostrarse firme frente a lo que considera operaciones económicas no autorizadas en las islas, pero uno de sus aliados más cercanos admitió haber invertido durante años en una compañía con fuerte presencia en ese mismo territorio. Para el gobierno argentino, la causa Malvinas sigue siendo un emblema nacional; para los sectores productivos, en cambio, el dilema es cómo participar de una economía real sin quedar atrapados en una disputa geopolítica que atraviesa generaciones. Y para la gente común, el trasfondo es claro: cada movimiento sobre Malvinas sigue teniendo consecuencias políticas, económicas y simbólicas mucho más allá del mapa.

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