Colombia

Cali arranca demolición de 11 inmuebles críticos con doble turno y maquinaria pesada

Hace 2 horas

Cali comenzó esta semana la demolición de 11 inmuebles críticos, en una operación que arrancó con el edificio María Mercedes y que se extenderá por dos semanas. El plan avanza en doble turno y con maquinaria pesada para retirar escombros y limpiar la zona.

Cali puso en marcha este lunes una de las intervenciones urbanas más delicadas de los últimos meses: la demolición de 11 inmuebles catalogados como críticos, una operación que arrancó con el edificio María Mercedes y que se desarrollará durante dos semanas en doble turno. La magnitud del despliegue no es menor: maquinaria de hasta 20 toneladas fue llevada al punto para acelerar la remoción de estructuras y reducir los riesgos asociados a edificaciones que, por su estado, ya no podían seguir en pie sin representar una amenaza para el entorno.

El plan, según informó El Tiempo (Colombia), combina jornadas extendidas de trabajo con labores de limpieza y retiro de materiales, en una estrategia que busca no solo derribar los inmuebles sino dejar habilitado el terreno para una eventual recuperación urbana. En la práctica, esto significa más que una obra de ingeniería: implica una decisión de seguridad pública y ordenamiento territorial, porque cada edificio intervenido responde a un diagnóstico previo sobre deterioro estructural, posible peligro para transeúntes, vecinos y actividades cercanas.

Este tipo de operaciones revela un problema que muchas ciudades colombianas prefieren posponer hasta que se vuelve imposible ignorarlo: el envejecimiento de parte del parque construido y la falta de mantenimiento preventivo. Cuando un inmueble entra en categoría crítica, el costo de dejarlo deteriorarse supera con creces el de intervenirlo a tiempo. En Cali, donde conviven zonas de expansión con sectores marcados por décadas de uso intensivo y escasa renovación, la demolición de estos 11 predios abre una discusión más amplia sobre cómo se administra la ciudad, quién responde por la seguridad de las edificaciones y qué tan preparada está la administración local para evitar que el abandono termine convirtiéndose en riesgo.

El caso del edificio María Mercedes funciona como punto de partida y también como señal de lo que viene. Si el cronograma se cumple, en dos semanas Cali debería haber despejado un frente importante de riesgo urbano. Pero la pregunta de fondo sigue abierta: después de la demolición, ¿vendrá la recuperación del espacio o simplemente quedará otro vacío en una ciudad que todavía le debe una política seria de renovación, vigilancia estructural y control sobre inmuebles en deterioro?

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