Petro toma la ONU con clima e IA en el centro de la discusión global

Imagen: infobae colombia
Gustavo Petro llega a Nueva York para abrir su agenda en la ONU y tomar la presidencia del Consejo de Seguridad. Su intervención pone sobre la mesa dos asuntos que ya no son secundarios: la crisis climática y la inteligencia artificial.
Gustavo Petro aterriza este miércoles 10 de junio de 2026 en Estados Unidos con una agenda que mezcla diplomacia, simbolismo y pulso político: el presidente colombiano asumirá la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU en medio de una discusión global cada vez más marcada por la guerra, la crisis climática y el avance acelerado de la inteligencia artificial. No se trata solo de un turno protocolario en Naciones Unidas; para Colombia, y para Petro en particular, es una vitrina de alto nivel para empujar una narrativa que busca conectar seguridad internacional con los riesgos ambientales y tecnológicos que hoy reconfiguran el poder mundial.
Según informó infobae colombia, el mandatario inicia en territorio norteamericano una serie de compromisos en los que el tema central será cómo el deterioro climático y el uso de la inteligencia artificial están entrando de lleno en la agenda de seguridad global. Esa no es una discusión menor. El Consejo de Seguridad ha sido durante décadas el escenario donde se deciden sanciones, misiones de paz y respuestas a crisis armadas, pero cada vez enfrenta más presión para reconocer que hay amenazas que no llegan con tanques ni misiles, sino con sequías, desplazamientos masivos, ciberataques, desinformación y sistemas automatizados capaces de alterar decisiones políticas y militares. En ese marco, la voz de Petro busca posicionar a Colombia no como actor periférico, sino como un país que intenta incidir en la conversación sobre el futuro del orden internacional.
La importancia de esta visita también se entiende en clave regional. Colombia llega a esta escena con el peso de sus propios desafíos: la transición energética, la protección de la Amazonía, la violencia en territorios donde el Estado sigue siendo débil y la necesidad de sostener una política exterior que no pierda de vista la realidad social del país. Que el presidente ponga el foco en el clima y la inteligencia artificial responde a una apuesta política clara: insistir en que la seguridad no puede leerse solo desde la lógica militar tradicional. Para América Latina, esa visión tiene implicaciones concretas, porque la región es una de las más expuestas a los efectos del cambio climático y, al mismo tiempo, una de las menos preparadas para regular tecnologías que avanzan más rápido que sus instituciones.
Por eso esta jornada en Nueva York importa más allá de la foto oficial. Si Petro logra que el Consejo de Seguridad escuche su planteamiento, Colombia podría ganar visibilidad en un debate donde normalmente predominan las potencias. Pero también quedará sobre la mesa una pregunta incómoda para los gobiernos del mundo: ¿están las instituciones internacionales preparadas para responder a amenazas que ya no caben del todo en las categorías del siglo XX? La respuesta, por ahora, sigue abierta; lo que sí está claro es que Petro quiere meter ese debate en el centro de la conversación.



