Mundo

EEUU sanciona a 21 ligados al entorno de El Mayito Flaco y aprieta al Cártel de Sinaloa

Hace 1 hora
EEUU sanciona a 21 ligados al entorno de El Mayito Flaco y aprieta al Cártel de Sinaloa

Imagen: infobae

Estados Unidos golpeó este 29 de septiembre la estructura financiera del entorno de "El Mayito Flaco", al sancionar a 21 personas ligadas a una de las facciones más violentas del Cártel de Sinaloa. La medida vuelve a poner bajo presión la red criminal que opera entre México y EE.UU. y evidencia que la disputa interna del cártel sigue internacionalizando el problema.

Estados Unidos dio un nuevo paso contra la red criminal vinculada a "El Mayito Flaco", una de las figuras más visibles de la fractura que hoy desgasta al Cártel de Sinaloa. Este 29 de septiembre, el Departamento del Tesoro sancionó a 21 personas relacionadas con esa estructura, en una maniobra que busca asfixiar sus finanzas y limitar su capacidad de operación dentro y fuera de México. La decisión no es menor: confirma que Washington sigue viendo al narcotráfico sinaloense como una amenaza transnacional, no como un problema local del crimen organizado mexicano.

De acuerdo con la información difundida por Infobae, las sanciones alcanzan a personas presuntamente conectadas con la red de apoyo de este grupo, en un contexto en el que las facciones del cártel mantienen una disputa que ha elevado los niveles de violencia en Sinaloa y en otras rutas estratégicas del país. En términos prácticos, estas medidas implican el congelamiento de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de que ciudadanos o empresas de ese país hagan negocios con los señalados. Aunque el impacto inmediato suele ser más administrativo que operativo, el mensaje político es claro: Washington busca cortar los flujos de dinero, logística y lavado que sostienen a estas organizaciones.

Lo relevante de este golpe es que vuelve a mostrar cómo la guerra interna del Cártel de Sinaloa ya no se limita a balaceras, ajustes de cuentas o control territorial en México. La disputa entre grupos heredados de antiguas lealtades se ha convertido en un problema con ramificaciones binacionales, porque las sanciones, investigaciones financieras y cooperación antidrogas de Estados Unidos afectan la manera en que estas células mueven recursos, vehículos, precursores químicos y ganancias ilícitas. Para México, esto significa presión adicional sobre un sistema de seguridad que ya carga con homicidios, desapariciones, extorsión y desplazamientos en regiones donde el crimen organizado sigue imponiendo su ley.

El punto de fondo es que, mientras las autoridades mexicanas intentan contener la violencia en el terreno, Estados Unidos continúa atacando la columna vertebral económica de los grupos criminales. Esa estrategia rara vez resuelve el problema por sí sola, pero sí encarece y complica la operación de las redes del narcotráfico. Para la gente común, tanto en México como en la frontera estadounidense, el efecto se traduce en más tensión en rutas, más presión sobre comunidades afectadas por la violencia y una industria criminal que, pese a los golpes, suele adaptarse con rapidez. El anuncio de este 29 de septiembre no cierra el expediente: apenas confirma que la batalla contra el Cártel de Sinaloa sigue abierta y con alcance internacional.

Noticias relacionadas