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Erika Ender recibe en Madrid un premio por su compromiso social

Hace 14 horas
Erika Ender recibe en Madrid un premio por su compromiso social

Imagen: infobae

Erika Ender recibió en Madrid el Premio Influencia Hispana por su trayectoria y su trabajo social. La coautora de Despacito defendió que la educación es la vía más sólida para abrir oportunidades a jóvenes vulnerables.

Erika Ender, una de las voces creativas más reconocibles de la música latina contemporánea, fue distinguida en Madrid con el Premio Influencia Hispana a la Solidaridad y el Compromiso Social. La compositora panameña, coautora de Despacito junto a Luis Fonsi, convirtió el reconocimiento en una plataforma para insistir en una idea que atraviesa su trabajo artístico y social: el talento solo cobra sentido cuando se pone al servicio de otros.

La artista, con 35 años de carrera, explicó en entrevista con Europa Press que su vocación por la ayuda social nació de una experiencia que la marcó en Panamá, cuando visitó un basurero en una jornada de trabajo comunitario y se encontró con una niña gravemente afectada por la pobreza. A partir de ese episodio, según relató, reforzó una convicción que viene de su familia: la educación es la herramienta más poderosa para cambiar destinos. Esa visión terminó materializándose en la Fundación Puertas Abiertas, creada en 2009 para acompañar a jóvenes en situación de vulnerabilidad y abrirles oportunidades reales de formación y desarrollo.

El jurado del premio destacó precisamente esa combinación de éxito artístico y compromiso social. Ender no solo ha escrito para figuras como Chayanne, Gloria Trevi, Alejandra Guzmán, Los Tigres del Norte, Malú, Ha*Ash y Dulce María, sino que además ha impulsado proyectos como TalenPro, el programa estrella de su fundación, que según la organización ha impactado a más de 50.000 personas y obtuvo reconocimiento de Guinness World Records como la competencia de proyectos de desarrollo social más grande del mundo. En su caso, la música no aparece como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para disciplinar, sensibilizar y dar voz a quienes muchas veces no encuentran cómo contar su historia.

El caso de Ender importa porque revela una discusión de fondo en América Latina: el peso que pueden tener las figuras públicas cuando usan su influencia fuera del escenario. En una región marcada por brechas educativas, pobreza infantil y pocas oportunidades para los jóvenes, iniciativas como la de la artista panameña muestran que el impacto cultural puede traducirse en redes de apoyo, formación y movilidad social. Su mensaje no es solo inspiracional; también es una crítica implícita a los Estados que no alcanzan a cubrir esas necesidades y una apuesta por convertir la fama en una forma concreta de responsabilidad.

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