Cali activa alianza de $10.300 millones para rescatar negocios golpeados por el sismo
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Cali puso en marcha una alianza público-privada para reactivar negocios golpeados por el terremoto, con un fondo de 10.300 millones de pesos. La estrategia combina capital semilla, diagnóstico y acompañamiento para evitar que la emergencia se convierta en cierre definitivo.
Cali intenta convertir la emergencia en una oportunidad de supervivencia económica. La Alcaldía, la Cámara de Comercio de Cali y la Fundación WWB Colombia pusieron en marcha una alianza público-privada que moviliza 10.300 millones de pesos para apoyar a los negocios afectados por el terremoto, con una apuesta que no se limita a entregar recursos, sino a sostener la recuperación con diagnóstico, capital semilla y acompañamiento técnico. En una ciudad donde miles de emprendimientos dependen de flujos de caja frágiles, la medida busca evitar que un golpe estructural termine por borrar ingresos, empleos y pequeños patrimonios familiares.
La estrategia articula tres frentes que, juntos, apuntan a una reactivación más ordenada. Primero, la identificación de los negocios más golpeados, para entender quiénes perdieron inventario, infraestructura o clientela tras el sismo. Luego, la inyección de capital semilla, que permitirá cubrir parte de las necesidades más urgentes para retomar operaciones. Y finalmente, el acompañamiento, un componente clave porque en este tipo de desastres no basta con reponer activos: también hace falta ayuda para reorganizar ventas, reconstruir proveedores, ajustar horarios y recuperar confianza entre los clientes. Aunque la información base no detalla la distribución exacta de los recursos, sí deja claro que el esfuerzo combina sector público, gremial y filantrópico en una misma mesa.
El dato importa por algo más que el monto. En Colombia, y particularmente en ciudades intermedias y grandes como Cali, los choques económicos suelen castigar con más dureza a los micronegocios, que rara vez tienen ahorro suficiente, seguros adecuados o acceso inmediato a crédito. Cuando un terremoto afecta una zona comercial, el impacto se siente dos veces: en el dueño del negocio, que puede perder años de trabajo, y en la economía barrial, que depende de esas tiendas, peluquerías, talleres, restaurantes y servicios para mantenerse viva. Por eso esta alianza vale como termómetro de política pública: muestra que la recuperación no puede dejarse solo al mercado ni a la buena voluntad individual, sino que requiere coordinación, recursos y seguimiento. Si funciona, el modelo podría servir de referencia para otras ciudades expuestas a emergencias similares; si falla, recordará una vez más que la reconstrucción sin acompañamiento suele quedarse corta.


