Colombia

No, este video no muestra un desarme guerrillero tras bombardeos en Colombia

Hace 2 horas
No, este video no muestra un desarme guerrillero tras bombardeos en Colombia

Imagen: EFE Verifica

Un video que circula en redes no muestra a una guerrilla desarmándose en Colombia tras bombardeos ordenados por Abelardo de la Espriella. Según EFE Verifica, la grabación corresponde a un acto de entrega de armas de las antiguas FARC en 2017.

Un video que circula en redes sociales con la supuesta imagen de integrantes de los Comandos de la Frontera abandonando las armas después de bombardeos atribuidos al gobierno de Abelardo de la Espriella es falso. La verificación de EFE concluye que la grabación no tiene relación con un desarme reciente ni con una ofensiva militar de ese tipo en Colombia, sino con un proceso mucho más antiguo: la dejación de armas de las extintas FARC en 2017.

De acuerdo con la revisión hecha por EFE Verifica, las imágenes corresponden a un momento del proceso de paz firmado entre el Estado colombiano y esa antigua guerrilla, cuando cientos de combatientes entregaron su armamento en zonas veredales transitorias. El detalle no es menor: en redes, donde un video fuera de contexto puede convertirse en “prueba” de cualquier relato político, este tipo de montaje busca instalar una narrativa de guerra inmediata y de resultados militares que no existen. La pieza viral mezcla un hecho real del pasado con una interpretación falsa del presente.

El caso importa porque la desinformación sobre el conflicto armado en Colombia sigue siendo una herramienta potente de manipulación política. Presentar como actual una escena de desarme de 2017 no solo engaña a quien la ve, también distorsiona el debate sobre seguridad, negociación con grupos armados y uso de la fuerza por parte del Estado. En un país donde la relación entre guerra, paz y opinión pública sigue siendo extremadamente sensible, este tipo de contenidos alimenta emociones rápidas —miedo, indignación, expectativa de mano dura— y puede afectar la lectura ciudadana sobre lo que realmente ocurre en los territorios.

Además, el uso del nombre de Abelardo de la Espriella en la pieza viral apunta a una fórmula ya conocida: asociar un video antiguo con un dirigente o gobierno específico para fabricar una supuesta victoria o una supuesta derrota en el terreno militar. Ese recurso, frecuente en campañas de desinformación, aprovecha la dificultad de muchos usuarios para verificar fecha, lugar y contexto de las imágenes. En la práctica, basta un video sacado de archivo para construir una versión paralela de la realidad. Por eso, más allá del caso puntual, la desmentida recuerda una regla básica del periodismo y de la navegación digital: una imagen impactante no es una prueba si no se sabe cuándo, dónde y por qué fue grabada.

Noticias relacionadas