Madre permanece en UCI tras salvar a su hija de dos años durante el sismo en Cali

Imagen: infobae colombia
Estefany Echavarría sigue en UCI tras salvar a su hija de dos años del colapso de una estructura durante el sismo en Cali. La mujer quedó entre la vida y la muerte por las heridas sufridas en el rescate de los escombros.
Estefany Echavarría permanece en cuidados intensivos y su estado es crítico después de haber protegido a su hija de dos años durante el sismo que sacudió a Cali. Según informó Infobae Colombia, la mujer resultó gravemente herida cuando colapsó la estructura en la que se encontraba con la menor, un episodio que terminó convirtiéndose en una escena de angustia que hoy mantiene en vilo a su familia y al entorno que conoce su caso.
De acuerdo con la información conocida, el derrumbe la atrapó entre los escombros y las heridas que sufrió la dejaron luchando por su vida. La niña fue resguardada en medio del caos, pero para la madre el desenlace fue distinto: debió ser rescatada de entre los restos de la construcción y trasladada de urgencia a una unidad de cuidados intensivos, donde sigue bajo observación médica permanente. El caso ha generado conmoción en Cali porque resume, en un solo hecho, la vulnerabilidad que dejan los sismos cuando golpean viviendas o estructuras sin capacidad de resistir.
Más allá del drama humano, este episodio vuelve a poner sobre la mesa una discusión que en Colombia no puede seguir postergándose: la seguridad estructural de viviendas y edificaciones en zonas sísmicas. Cali, como otras ciudades del país, convive con el riesgo permanente de movimientos telúricos, pero muchas construcciones siguen expuestas a fallas de mantenimiento, informalidad o debilidad técnica. Cuando un temblor ocurre, no solo se mide en magnitud; también se mide en vidas, en infraestructura y en la capacidad de respuesta del sistema de salud para atender emergencias complejas como la de Echavarría. En este caso, la historia tiene un centro imposible de ignorar: una madre que puso el cuerpo para salvar a su hija y terminó pagando el precio más alto.
Mientras la familia espera noticias sobre su evolución, el caso deja una lección incómoda pero necesaria. Detrás de cada cifra de damnificados o de cada reporte sísmico hay nombres, edades y decisiones tomadas en segundos para sobrevivir. Lo ocurrido con Estefany Echavarría no solo conmueve: también obliga a mirar de frente la fragilidad de muchas viviendas y la urgencia de reforzar prevención, inspección y protocolos de emergencia antes de que otra tragedia vuelva a repetirse.




