Mundo

Málaga se lanza a cazar el cáncer antes de que aparezca con biopsia líquida e IA

Hace 1 hora

Un centro de investigación en Málaga quiere adelantar la pelea contra el cáncer con biopsia líquida, inteligencia artificial y medicina de precisión. Su apuesta se centra en detectar tumores antes de que den la cara, especialmente los más letales y sin cribado efectivo.

El Centro de Investigación y Terapias Avanzadas del Cáncer (CITAC), con sede en Málaga, está empujando una estrategia que puede cambiar el modo en que se combate la enfermedad: detectar el cáncer antes de que se manifieste clínicamente, apoyado en biopsia líquida, medicina de precisión e inteligencia artificial. La apuesta no es menor. En un campo donde cada semana cuenta, el centro quiere pasar de reaccionar tarde a buscar señales mínimas de la enfermedad en la sangre, con la idea de ganar tiempo frente a tumores que hoy siguen siendo un desafío por su diagnóstico tardío.

Según explicó a EFE el oncólogo Emilio Alba, máximo responsable del CITAC y una de las voces más reconocidas de la oncología española, las prioridades del centro pasan por el diagnóstico precoz, el uso de herramientas de precisión para personalizar tratamientos y el desarrollo de algoritmos de IA aplicados a la práctica clínica. Alba recordó que existen cuatro cribados consolidados que han demostrado reducir la mortalidad: mamografía para cáncer de mama, pruebas de colon como la colonoscopia o la detección de sangre oculta en heces, citología o test de HPV para cáncer de cuello uterino y TAC de baja dosis para cáncer de pulmón. El mensaje, en el fondo, es muy simple y muy político a la vez: cuando la detección funciona, se salvan vidas; cuando la gente no se somete a los controles, el sistema llega tarde.

El problema es que buena parte de los tumores más agresivos sigue sin contar con programas de cribado eficaces. Alba señaló que hay cinco cánceres —esófago, estómago, páncreas, vía biliar e hígado— que concentran cerca del 40 % de todas las muertes por cáncer, precisamente porque suelen diagnosticarse en fases avanzadas. Ahí es donde el CITAC quiere abrir camino con estudios basados en técnicas de detección temprana y, sobre todo, en biopsia líquida, una herramienta que permite buscar fragmentos de ADN tumoral circulando en el torrente sanguíneo. La promesa científica es enorme: si se logra identificar una firma tumoral antes de que el paciente presente síntomas, el margen terapéutico cambia por completo. Y en enfermedades como el páncreas o el hígado, donde el tiempo suele jugar en contra, eso puede ser decisivo.

Javier Pascual, vicedirector científico de la Fundación CITAC, añadió que el objetivo es convertir a Málaga en un polo biomédico de referencia en España, capaz de atraer investigación, talento e innovación sanitaria. No es un propósito menor en una región que intenta consolidarse como ecosistema de ciencia aplicada y salud de alto nivel. El centro también está poniendo el foco en la relación entre envejecimiento y cáncer, un vínculo cada vez más difícil de ignorar: a mayor edad, mayor riesgo de desarrollar tumores, una ecuación que la sociedad del siglo XXI ya empieza a pagar en forma de presión sobre los sistemas sanitarios. En paralelo, los especialistas recuerdan que los grandes enemigos siguen siendo viejos conocidos: el tabaco y el sobrepeso. La combinación entre prevención, tecnología y diagnóstico temprano no elimina el problema, pero puede mover la frontera de lo posible. Y en oncología, mover esa frontera significa, muchas veces, mover también la línea entre la vida y la muerte.

Noticias relacionadas