Colombia

Fecode cuestiona al Icbf por borrar a las “niñas” del lenguaje institucional

Hace 6 horas

Fecode rechazó la propuesta del Icbf de quitar la palabra “niñas” del lenguaje institucional y advirtió que eso borra a un grupo que debe ser nombrado en las políticas públicas. El sindicato pidió que no se debilite la visibilidad de derechos ya reconocidos por la ley.

Fecode encendió una nueva polémica con el Icbf al rechazar de frente la propuesta de retirar la palabra “niñas” del lenguaje institucional. Para el sindicato docente, la iniciativa no es un simple ajuste semántico: representa un retroceso en la obligación del Estado de nombrar y visibilizar a un grupo que, por su edad y condición de género, requiere medidas específicas de protección en las políticas públicas.

Según informó Infobae Colombia, la organización sindical sostuvo que eliminar ese término equivale a invisibilizar a las menores de edad dentro del lenguaje oficial, precisamente en un país donde las niñas siguen enfrentando brechas de acceso, riesgos de violencia y desigualdades en educación, salud y protección integral. La crítica de Fecode apunta a un punto sensible: en el diseño de las políticas públicas, el lenguaje no solo describe la realidad, también la define, la prioriza y la vuelve medible. Si una institución deja de nombrar a quienes deben ser protegidos, el riesgo es que también se diluya la responsabilidad de atenderlos.

El debate tiene una carga mayor que la disputa entre una organización sindical y una entidad estatal. En Colombia, la visibilidad de niñas, niños y adolescentes en la institucionalidad no es un capricho ideológico sino parte de un mandato legal y de enfoque diferencial que busca reconocer poblaciones históricamente vulneradas. Por eso, la objeción de Fecode toca una fibra de fondo: ¿hasta dónde puede llegar el lenguaje incluyente o neutral sin terminar borrando categorías necesarias para garantizar derechos? En la práctica, esa discusión no se queda en el papel; puede incidir en cómo se diseñan programas, cómo se asignan recursos y cómo se mide el impacto de la política social.

Más allá del pulso entre Fecode y el Icbf, el episodio revela una tensión más amplia que atraviesa hoy a varias instituciones en Colombia: la búsqueda de un lenguaje más amplio y moderno frente a la obligación de no diluir grupos específicos que siguen necesitando protección reforzada. En un país con altos niveles de violencia contra menores y con brechas persistentes entre niñas y niños en múltiples indicadores, el debate no es menor. Nombrarlas, en este caso, no es una cuestión de estilo: es una forma de reconocer que existen y que el Estado tiene deberes concretos con ellas.

Noticias relacionadas