Feijóo exige investigar el choque de trenes y revisar la red ferroviaria

Imagen: infobae
Alberto Núñez Feijóo pidió una investigación gubernamental y otra judicial tras el choque de trenes en Toledo, donde al menos 68 personas murieron. El líder del PP reclamó además saber qué se hizo después del accidente de Adamuz y en qué estado está la red ferroviaria española.
Alberto Núñez Feijóo ha elevado el tono político tras la tragedia ferroviaria de Toledo y ha exigido al Gobierno una investigación inmediata, además de una causa judicial, para esclarecer por qué se produjo el choque entre dos trenes que deja al menos 68 muertos y decenas de heridos. En una declaración institucional en la sede del PP, el líder de la oposición sostuvo que los ciudadanos tienen derecho a saber en qué condiciones están las vías y los sistemas de seguridad del país, en un momento en que la conmoción nacional todavía domina la jornada.
Feijóo no se limitó a pedir explicaciones por el accidente ocurrido en el término municipal de Los Yébenes, sino que puso el foco en lo que, según él, no se hizo tras el siniestro de Adamuz, en Córdoba, el pasado enero. A su juicio, España necesita saber qué advertencias se recibieron entonces, qué decisiones se tomaron después y si las medidas adoptadas fueron suficientes para evitar una nueva tragedia. También reclamó una revisión completa e independiente de toda la red ferroviaria, una demanda que eleva la presión sobre el Ejecutivo en plena crisis por la catástrofe.
El dirigente popular admitió que este no es el día para abrir un debate sobre responsabilidades políticas, pero sí para exigir garantías sobre el estado de las infraestructuras. Ese matiz es clave: Feijóo intenta situarse en el terreno de la prudencia institucional, aunque al mismo tiempo instala una sospecha de fondo sobre la seguridad ferroviaria y sobre la respuesta del Gobierno tras accidentes previos. En un país donde el tren ha sido durante años uno de los símbolos de modernidad y fiabilidad, cualquier duda sobre mantenimiento, supervisión o protocolos de seguridad tiene un impacto que va más allá de la disputa partidista.
El PP, que suspendió su agenda de campaña, anunció además que se sumará al minuto de silencio convocado por la Federación Española de Municipios y Provincias. La fotografía política de la tarde será la del duelo institucional, pero el trasfondo apunta a algo más profundo: la exigencia de explicaciones sobre si el sistema ferroviario español respondió como debía. Para los viajeros habituales, y para las familias que dependen del tren como medio de transporte cotidiano, la respuesta no es solo técnica ni política; también es una cuestión de confianza pública.



