Mundo

Transportistas españoles exigen estabilidad ante el vaivén de las ayudas al diésel

Hace 53 minutos

Fenadismer criticó que en septiembre la ayuda específica al gasóleo profesional baje a 5 céntimos por litro, aunque el alivio total se mantenga en 20 céntimos. La patronal pide al Gobierno un esquema estable que permita planificar costes y evitar incertidumbre.

La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) puso este viernes el foco en un problema que para miles de autónomos y empresas de reparto no es menor: la falta de estabilidad en las ayudas al combustible. Aunque el alivio total para el transporte seguirá en 20 céntimos por litro en septiembre, la organización cuestionó que la ayuda específica al gasóleo profesional caiga a 5 céntimos, frente a los 15 céntimos de agosto y los 10 de julio, un movimiento que a su juicio complica la gestión de un sector que vive al día y con márgenes estrechos.

Según informó EFE, la rebaja no desaparece sino que cambia de composición: en septiembre, 15 céntimos corresponderán a la reducción general del Impuesto sobre Hidrocarburos y otros 5 céntimos a la ayuda directa para vehículos acogidos al gasóleo profesional. Fenadismer sostuvo que este mecanismo mensual, ajustado en función de la evolución del precio del diésel y de los cálculos del IPC, introduce una volatilidad innecesaria para empresas que necesitan prever costes, fijar tarifas y negociar contratos con algo más que una calculadora pendiente del combustible. La asociación recordó además que, en el tramo entre marzo y junio, el esquema fue más simple: 20 céntimos constantes por litro, sin cambios de fondo que alteraran la planificación.

El debate va más allá de una diferencia de cinco o diez céntimos. En el transporte por carretera, donde el combustible pesa de forma decisiva sobre la estructura de costes, cualquier cambio en la arquitectura de las ayudas altera la rentabilidad de rutas, la competitividad frente a otros operadores y, en última instancia, el precio final de los bienes que llegan a supermercados, obras y fábricas. Fenadismer anticipó que pedirá al Gobierno revisar el sistema si las medidas deben prorrogarse a partir de octubre, en un contexto que sigue marcado por la inestabilidad en Oriente Medio y por la amenaza de nuevas tensiones en el mercado energético. El mensaje de fondo es claro: el sector no solo reclama apoyo económico, sino reglas comprensibles y previsibles. Porque para un camionero o una pequeña empresa de transporte, la incertidumbre fiscal puede ser casi tan dañina como la subida del gasóleo. Y cuando el diésel se mueve, también lo hace una parte de la economía real que depende de él para no frenarse.

Noticias relacionadas