Militares de Honduras decomisan caracol en veda y rechazan soborno

Imagen: infobae
Las Fuerzas Armadas de Honduras interceptaron una embarcación con 1.000 libras de caracol durante la veda, a dos millas náuticas de Cayo Savanna, en Gracias a Dios. Según informó infobae, los ocupantes intentaron sobornar a los militares con 80.000 lempiras, pero fueron rechazados.
Las Fuerzas Armadas de Honduras decomisaron 1.000 libras de caracol que eran transportadas en plena veda durante un operativo marítimo realizado a dos millas náuticas de Cayo Savanna, en el departamento de Gracias a Dios. La embarcación fue interceptada y trasladada, junto con sus ocupantes y la carga, a la Base Naval de Caratasca, según informó infobae.
De acuerdo con la información divulgada, los militares detectaron la nave en una zona de fuerte actividad pesquera y procedieron a su revisión, encontrando el producto marino en condiciones que violaban la prohibición vigente de extracción. En medio del procedimiento, los tripulantes habrían intentado frenar la acción oficial ofreciendo un soborno de 80.000 lempiras, una maniobra que fue rechazada por el personal castrense, que mantuvo el decomiso y la retención preventiva del cargamento.
El caso vuelve a poner sobre la mesa un problema de fondo en la costa caribe hondureña: la presión sobre especies marinas sujetas a vedas y el peso de las economías ilegales en comunidades donde la pesca sigue siendo una de las principales fuentes de ingresos. La veda no es un trámite burocrático, sino una medida de protección para evitar la sobreexplotación y permitir la reproducción de la especie; cuando se rompe, no solo pierde el ecosistema, también se afecta el sustento de los pescadores que sí cumplen la norma. En territorios apartados como Gracias a Dios, además, la distancia con los centros de control suele abrir espacios para el tráfico de productos marinos y para prácticas de corrupción que buscan torcer la autoridad.
La respuesta de las Fuerzas Armadas, al rechazar el intento de soborno y trasladar la evidencia a una base naval, envía una señal sobre el tipo de control que el Estado intenta ejercer en una zona históricamente vulnerable al contrabando y la captura irregular de recursos. Falta saber qué sanciones administrativas o penales enfrentarán los ocupantes de la embarcación, pero el episodio confirma que la disputa por el mar en Honduras no se libra solo en la pesca: también se juega en la capacidad institucional de hacer cumplir la ley frente al dinero fácil y la ilegalidad.


