Gamero mantiene su idea y no piensa en un doble 9 con el regreso de Contreras

Imagen: www.colombia.com/deportes
Rodrigo Contreras está cerca de volver a la nómina de Millonarios, pero su regreso no parece abrirle la puerta a una dupla ofensiva. Alberto Gamero sigue apostando por un solo nueve como eje de un esquema que ha venido consolidando.
Rodrigo Contreras está cada vez más cerca de reaparecer con Millonarios, pero su regreso no cambia, por ahora, la idea táctica de Alberto Gamero. El técnico azul no contempla montar un doble “9” como solución inmediata, porque el equipo ha encontrado cierta estabilidad con un solo centrodelantero y una estructura ofensiva que reparte mejor las responsabilidades en ataque.
Según informó www.colombia.com/deportes, el planteamiento de Gamero no pasa por sumar hombres en el frente de ataque, sino por sostener un sistema que le permita al equipo asociar más en la mitad del campo y llegar con más equilibrio. Contreras, que ha sido una pieza importante en la rotación ofensiva, volvería a competir por un lugar en una zona donde el entrenador prioriza movilidad, presión y ocupación inteligente de espacios por encima de acumular referentes de área.
La decisión tiene lectura futbolística y también estratégica. En un torneo donde los márgenes son cortos y cada punto pesa, Millonarios parece inclinarse por un modelo que le da más control del partido que un esquema de choque con dos delanteros fijos. Gamero ya ha mostrado que prefiere un equipo que no dependa solo del juego directo, sino que construya desde atrás y llegue con varias variantes, algo que suele sacrificarse cuando se apuesta por el doble centrodelantero. Por eso, el retorno de Contreras no necesariamente modifica la jerarquía interna ni obliga al técnico a cambiar una fórmula que, al menos en su lectura, le ofrece más consistencia que riesgo.
En el fondo, la discusión sobre el doble 9 revela algo más que una simple preferencia táctica: muestra que Millonarios está intentando sostener una idea de juego aun cuando recupera piezas importantes. Para la hinchada, eso significa que el regreso de Contreras no debe leerse como un giro ofensivo radical, sino como una alternativa para competir dentro de un plan ya definido. Y en un equipo grande, esa coherencia puede pesar tanto como los goles: no siempre se trata de juntar atacantes, sino de encontrar el balance que te acerca a ganar.



