Colombia

Hacienda aclara quiénes no pagarían renta con la nueva reforma tributaria

Hace 2 horas

El Ministerio de Hacienda salió a explicar a quiénes no tocaría el nuevo umbral de renta en la reforma tributaria. Según la cartera, el cálculo parte del ingreso bruto menos aportes obligatorios y beneficios legales, por lo que el pago efectivo arrancaría cerca de los $5 millones mensuales.

El Gobierno de De la Espriella intentó despejar una de las mayores dudas que dejó la nueva reforma tributaria: quiénes quedarán por fuera de la declaración y del pago de renta. El Ministerio de Hacienda aclaró que el umbral anunciado no debe leerse como un salario bruto directo, sino como un valor de referencia que se obtiene después de descontar aportes obligatorios y beneficios legales. En otras palabras, el mensaje oficial es que no habrá un cambio súbito en las reglas para los trabajadores de ingresos medios y que el cobro efectivo empezaría desde ingresos brutos cercanos a los $5.000.000 mensuales.

La explicación de la cartera apunta a evitar una interpretación equivocada que ya venía circulando entre contribuyentes y empleadores. Según informó infobae colombia, Hacienda insistió en que no todas las personas que ganen alrededor de ese monto terminarán automáticamente declarando o pagando renta, porque el sistema tributario considera deducciones, exenciones y descuentos que reducen la base gravable. Ese matiz técnico es clave: en Colombia, el impuesto no se calcula sobre lo que entra al bolsillo en bruto, sino sobre una base neta que depende del tipo de ingreso y de la situación tributaria de cada persona.

La aclaración es importante porque toca un punto sensible del debate fiscal: la frontera entre lo que el Estado considera un ingreso gravable y lo que los hogares realmente pueden sostener después de cubrir seguridad social, cargas familiares y otros costos básicos. En un país donde buena parte de la clase media vive con márgenes ajustados, cualquier modificación tributaria sobre rentas laborales genera alarma inmediata. Por eso Hacienda salió a decir que “no cambia las reglas”, un mensaje que busca contener el ruido político y dar certidumbre a quienes temen una mayor carga impositiva. El problema es que, aun con la precisión técnica, el impacto real dependerá de cómo quede redactada la reforma y de la capacidad de la Dian para aplicarla sin ambigüedades.

En el fondo, lo que está en juego no es solo un número, sino la relación de confianza entre el Gobierno y los contribuyentes. Si la reforma termina ampliando la base de personas obligadas a declarar o pagar, el Ejecutivo tendrá que demostrar que la carga será progresiva y comprensible. De lo contrario, la discusión volverá a instalarse en la calle y en el Congreso con el mismo dilema de siempre: más recaudo para el Estado, pero con el riesgo de apretar todavía más a quienes viven de un salario y sienten que cada nueva regla tributaria llega a su bolsillo antes que al de las grandes rentas.

Noticias relacionadas