Gobierno entrante de De la Espriella enciende alarmas por posible apagón en Colombia

Imagen: infobae colombia
El equipo que rodea al gobierno entrante de Abelardo de la Espriella encendió las alarmas por un posible apagón en Colombia si el fenómeno de El Niño golpea con fuerza. José Manuel Restrepo advirtió que la amenaza es real y pidió respuestas inmediatas para evitar pérdidas millonarias.
La advertencia ya está sobre la mesa: el equipo del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella busca articular una respuesta conjunta ante el riesgo de un apagón en Colombia asociado al fenómeno de El Niño. José Manuel Restrepo, vicepresidente electo, puso el tema en el centro del debate al señalar que la amenaza no es hipotética, sino una posibilidad concreta que podría traducirse en pérdidas millonarias para la economía y en un golpe directo para los hogares y los sectores productivos.
De acuerdo con lo que informó Infobae Colombia, Restrepo insistió en que el país no puede darse el lujo de esperar a que la crisis energética se materialice para empezar a reaccionar. Su mensaje apunta a una preocupación de fondo: Colombia sigue siendo vulnerable cuando coinciden condiciones climáticas adversas, presión sobre la generación eléctrica y retrasos en decisiones estructurales. En ese escenario, la discusión no se limita a la capacidad de las empresas del sector; también involucra al Gobierno, a los reguladores, a los generadores, a los distribuidores y a los grandes consumidores de energía.
El aviso tiene especial peso porque El Niño no solo eleva el riesgo de sequía y afecta los embalses, sino que también tensiona el sistema eléctrico, obligando a tomar medidas preventivas para evitar un racionamiento o un apagón prolongado. Para una economía como la colombiana, donde una interrupción sostenida del servicio puede paralizar comercio, industria, transporte y servicios básicos, el costo de la improvisación sería enorme. Y para las familias, el impacto se sentiría en algo más básico que la factura: en la continuidad de la vida diaria, la salud, la conectividad y la seguridad. Por eso, la advertencia de Restrepo no debe leerse como una declaración más de coyuntura, sino como una señal de que el próximo gobierno quiere llegar con el tema encima de la mesa.
El reto ahora será pasar del diagnóstico a la acción. En Colombia, cada episodio de estrés energético revive una pregunta incómoda: por qué el país sigue llegando tarde a las alertas que ya conoce de memoria. Si el equipo de De la Espriella logra convertir esta advertencia en una estrategia real de prevención, podría evitar un choque de alto costo político, económico y social. Si no lo hace, el riesgo de apagón dejará de ser una advertencia para convertirse en una factura que terminarán pagando millones de colombianos.



