Petro arremete contra Restrepo por advertencias sobre el déficit fiscal

Imagen: infobae colombia
Gustavo Petro salió al paso de las advertencias de José Manuel Restrepo sobre un eventual estallido fiscal en marzo de 2027 y lo responsabilizó de haber engañado al país. El choque reaviva la disputa por el manejo de las finanzas públicas y la herencia presupuestal del anterior gobierno.
Gustavo Petro respondió con dureza a José Manuel Restrepo después de que el exministro advirtiera que la crisis fiscal podría estallar en marzo de 2027 y defendiera la presentación y sanción del Presupuesto General de la Nación. El presidente rechazó de plano sus señalamientos y lo acusó de haber engañado al país, en una nueva escalada del choque político por el estado de las finanzas públicas.
La discusión gira en torno al déficit fiscal y a la sostenibilidad del presupuesto nacional, un tema que suele volverse explosivo en Colombia cuando se acerca la hora de cuadrar cuentas entre gasto, recaudo y necesidades sociales. Restrepo, que fue una de las caras económicas del gobierno anterior, defendió que el presupuesto sí fue formulado y aprobado dentro del marco institucional, mientras Petro lo señaló como parte de un manejo que, según su lectura, dejó compromisos difíciles de absorber para la administración actual.
Más allá del pulso personal, el episodio expone una pelea de fondo sobre quién carga con la responsabilidad del ajuste fiscal en Colombia. Cuando un gobierno entrante hereda una estructura de gasto rígida, una deuda alta y recaudos que no crecen al ritmo esperado, el margen para gobernar se estrecha y cualquier debate técnico termina convertido en pelea política. Por eso estas advertencias no son un simple intercambio de trinos: afectan la discusión sobre inversión social, deuda, subsidios y la capacidad del Estado para financiarse sin ahogar a los contribuyentes.
Lo que viene será crucial para medir si el Gobierno logra sostener su narrativa de corrección fiscal sin sacrificar programas prioritarios, o si las alertas sobre 2027 empiezan a ganar peso en el debate público. En un país con historial de tensiones presupuestales, cada cifra termina siendo también una disputa por el relato: quién administró con prudencia y quién dejó la factura para después.



