Fiscalía investiga presunto intento de envenenamiento contra Angie Rodríguez

Imagen: infobae colombia
La Fiscalía investiga un posible intento de envenenamiento contra Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre, y ya ordenó pruebas toxicológicas con muestra de cabello. Su abogado confirmó que el examen no se hizo en Colombia y que ella viajó a Europa para realizárselo.
La Fiscalía General de la Nación abrió una línea de investigación por un presunto intento de envenenamiento contra Angie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), y ordenó un examen toxicológico con muestra de cabello para avanzar en el caso. La confirmación llegó a través de su abogado, Manuel Villanueva, quien explicó que la diligencia hace parte de las averiguaciones sobre posibles atentados contra su defendida.
De acuerdo con lo dicho por Villanueva, la prueba no pudo practicarse en Colombia, por lo que Rodríguez tuvo que viajar a un país europeo para someterse al análisis. Aunque por ahora no se han divulgado mayores detalles sobre los resultados ni sobre la naturaleza exacta de la presunta agresión, el hecho de que una fiscalía active una verificación de este tipo sugiere que el expediente ya superó el terreno de la sospecha informal y entró en una fase de mayor seriedad probatoria.
El caso tiene implicaciones políticas y judiciales. Rodríguez fue una de las figuras cercanas al círculo de la Presidencia en una entidad clave para la coordinación del gobierno, y cualquier agresión o amenaza en su contra no solo compromete su seguridad personal, sino que también abre preguntas sobre el ambiente interno alrededor del poder ejecutivo. En Colombia, los presuntos intentos de envenenamiento o atentados contra funcionarios suelen avanzar con extremo sigilo porque exigen evidencia técnica sólida, trazabilidad de sustancias y una investigación que conecte síntomas, exposición y posibles responsables. Por eso, el examen capilar ordenado por la Fiscalía puede convertirse en una pieza determinante para confirmar o descartar si hubo contacto con sustancias tóxicas.
Por ahora, el caso sigue bajo reserva y sin conclusiones públicas. Pero la sola confirmación de que se activaron pruebas especializadas en el exterior muestra que la denuncia no está siendo tratada como una simple versión de parte. Si la investigación logra sostenerse con evidencia científica, podría escalar a un expediente de alto impacto en la opinión pública y en el entorno político de Bogotá, donde cada señal de amenaza contra exfuncionarios del gobierno se lee también como un síntoma de las tensiones que rodean el poder.


