Política

Cadavid anuncia una contrarreforma pensional y pone al Gobierno en el centro del debate

Hace 4 horas

La oposición en el Congreso prepara una nueva ofensiva sobre la reforma pensional, esta vez con un proyecto alternativo que buscará corregir el rumbo del sistema. Hernán Cadavid advirtió que el papel del Gobierno será decisivo para definir si esa discusión avanza o se hunde.

El Centro Democrático se alista para volver a poner la reforma pensional en el centro del pulso político en Colombia, esta vez con una contrarreforma que, según el senador Hernán Cadavid, buscará abrir una ruta distinta a la aprobada por el Congreso. En entrevista con EL TIEMPO, el legislador aseguró que insistirán en presentar un nuevo proyecto y que el desenlace dependerá, en buena medida, de la orientación que adopte el Gobierno Nacional frente a esta discusión.

La declaración no es menor: ocurre en un momento en que el sistema pensional sigue siendo una de las mayores tensiones entre el Ejecutivo, la oposición y distintos sectores técnicos que han cuestionado la sostenibilidad y el alcance de la reforma. Cadavid, una de las voces más activas del uribismo en el debate legislativo, dejó claro que su bancada no piensa dar por cerrado el capítulo. La apuesta, en términos políticos, es mantener abierta la disputa sobre el modelo de protección para los adultos mayores, pero también sobre el papel que debe tener el Estado en la administración de los aportes y en la distribución de los recursos.

Más allá del choque partidista, el trasfondo es relevante para millones de trabajadores colombianos que cotizan hoy y para quienes están cerca de pensionarse. Cada cambio en la arquitectura pensional redefine quién administra el dinero, bajo qué reglas se reconoce la pensión y qué tan expuesto queda el sistema a decisiones futuras del Gobierno de turno. Por eso, la eventual contrarreforma no sería solo un trámite legislativo adicional, sino un nuevo capítulo en una pelea de fondo sobre el futuro fiscal del país y sobre si el Estado puede sostener, sin desequilibrarse, un esquema más amplio de cobertura. En un país donde la vejez sigue llegando para muchos sin pensión, el debate no es ideológico únicamente: también es una discusión sobre inclusión, viabilidad y confianza institucional.

Lo que viene dependerá de dos factores: la capacidad del uribismo para convertir su crítica en una propuesta con soporte técnico y la voluntad del Gobierno de abrir o cerrar la puerta a ajustes de fondo. Si el Ejecutivo decide defender su línea sin concesiones, la contrarreforma podría convertirse en un nuevo foco de confrontación en el Congreso. Si, en cambio, el Gobierno acepta modificar puntos sensibles, el país entraría en una negociación que podría cambiar otra vez las reglas del juego pensional en Colombia.

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