Iberdrola obtiene préstamo verde para modernizar la red eléctrica en Brasil

Imagen: infobae
Iberdrola aseguró un nuevo préstamo verde con el BEI para reforzar la red eléctrica de Neoenergia en Brasil. La operación financiará obras en São Paulo y Mato Grosso do Sul y consolida a las redes como el gran motor de expansión del grupo.
Iberdrola volvió a mover ficha en Brasil con un nuevo préstamo verde de 857 millones de reales, unos 128 millones de euros, firmado a través de su filial Neoenergia con el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Los recursos irán a la ampliación y modernización de la red de distribución de Neoenergia Elektro en São Paulo y Mato Grosso do Sul, dos estados clave para el consumo eléctrico y la expansión industrial del país.
La financiación, respaldada por Cesce, permitirá renovar líneas de distribución, subestaciones y sistemas de control y protección, además de impulsar una mayor automatización de la infraestructura y reducir pérdidas técnicas en la red. Según informó Infobae, se trata del segundo acuerdo verde entre Neoenergia y el BEI en menos de un año, después de otro préstamo firmado en noviembre de 2025 por 1.700 millones de reales, unos 300 millones de euros, destinado a la modernización de la red en Bahía.
Más allá de la cifra, la operación confirma una estrategia que Iberdrola viene acelerando a escala global: hacer de las redes eléctricas el núcleo de su crecimiento. En los primeros nueve meses de este año, el grupo invirtió 6.277 millones de euros en ese negocio, un aumento del 28%, con más del 90% de esos recursos concentrados en Reino Unido, Estados Unidos y Brasil. El movimiento tiene lectura de fondo: en un sistema eléctrico cada vez más exigido por la electrificación, la transición energética y la demanda industrial, la red dejó de ser una infraestructura invisible para convertirse en el activo más codiciado.
La compañía que preside Ignacio Sánchez Galán prevé seguir empujando esa apuesta en los próximos años y elevar su base de activos regulados desde los 56.000 millones de euros actuales hasta más de 90.000 millones en 2030. En Brasil, donde la calidad del servicio y la robustez de la infraestructura siguen siendo desafíos estructurales, esta clase de financiación no solo fortalece el negocio de Iberdrola: también puede traducirse en una red más estable y eficiente para millones de usuarios que dependen de ella para trabajar, producir y consumir sin interrupciones.




