Formentera suma otra patera y eleva la presión migratoria sobre Baleares
La Guardia Civil interceptó a 13 personas que llegaron en patera a Formentera al amanecer de este lunes. El episodio confirma la presión migratoria sobre Baleares, que ya acumula más de 4.600 arribos irregulares este año.
La Guardia Civil interceptó este lunes a 13 personas de origen magrebí que llegaron en patera a la zona del Pilar de la Mola, en Formentera, en una nueva señal de la presión migratoria que soporta el archipiélago balear. El hallazgo se produjo a las 7:40 de la mañana, según informó la Delegación del Gobierno en las Islas Baleares, y se convirtió en la primera embarcación irregular detectada en la pitiusa menor en la semana que acaba de comenzar.
La llegada de este grupo se produce apenas un día después de que otras 76 personas, también de origen magrebí y subsahariano, arribaran a la isla en cinco barcas distintas. El dato no es menor: en menos de 48 horas, Formentera ha recibido una secuencia de pateras que vuelve a dejar en evidencia la intensidad de una ruta que, por su cercanía con el norte de África, se ha consolidado como uno de los principales puntos de entrada irregular a España. Con este nuevo episodio, y de acuerdo con los registros del Ministerio del Interior y las notificaciones de la Delegación del Gobierno en Baleares recopiladas por EFE, en lo que va de año han llegado al archipiélago 246 pateras con 4.610 inmigrantes.
El balance de 2025 ayuda a dimensionar el fenómeno: ese mismo recuento oficial indica que el año pasado arribaron 401 embarcaciones con 7.321 personas, lo que supuso un incremento del 24,5 % en el número de migrantes y de cerca de un 15 % en pateras respecto a 2024. La tendencia confirma que Baleares ya no enfrenta episodios aislados, sino una presión sostenida que compromete la capacidad de respuesta de las autoridades y reabre el debate sobre control fronterizo, recursos de rescate, acogida e integración. Para las islas, el impacto es inmediato: más operativos policiales, más atención humanitaria y más tensión sobre un territorio pequeño que, por su geografía, queda expuesto a una ruta migratoria cada vez más activa.


