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Meloni prepara respuesta de urgencia tras disturbios por el costo de vida

Hace 12 horas

El gobierno de Giorgia Meloni prepara una respuesta de emergencia tras las protestas por el encarecimiento de la vida que terminaron en disturbios y saqueos en varias ciudades italianas. Entre las opciones en estudio figura un decreto-ley y el despliegue de tropas en Milán.

La presión social por el encarecimiento de la vida en Italia dio un giro explosivo el domingo, cuando algunas manifestaciones terminaron en disturbios y saqueos en el centro de varias ciudades, lo que empujó al gobierno de Giorgia Meloni a evaluar un plan de acción de urgencia. La primera ministra, según informó clarin colombia, está decidida a responder con firmeza ante un escenario que ya dejó de ser solo una protesta económica para convertirse en un problema de orden público.

Por ahora no está claro qué medidas concretas aprobará el Ejecutivo, pero medios italianos anticipan que una de las fórmulas sobre la mesa sería un decreto-ley, un instrumento reservado para situaciones de emergencia y que permite acelerar decisiones sin pasar por el trámite legislativo habitual. En paralelo, también se estudia sumar tropas en Milán, una señal de que el gobierno baraja una respuesta de seguridad más visible en una de las ciudades donde la tensión social podría escalar con rapidez.

El trasfondo es más amplio que los desmanes del fin de semana. Italia, como buena parte de Europa, viene sintiendo el golpe del costo de vida en el bolsillo de los hogares, con protestas que reflejan malestar por los precios y la erosión del poder adquisitivo. Cuando una movilización nace de una demanda social legítima pero termina capturada por la violencia, el gobierno enfrenta un dilema delicado: contener el desorden sin dar la impresión de que criminaliza el reclamo de fondo. Ahí se juega buena parte del capital político de Meloni.

Lo que decida Roma en las próximas horas servirá para medir no solo su capacidad de control interno, sino también el tono que adopte frente a una ciudadanía cada vez más presionada por la economía. Si el Ejecutivo opta por medidas extraordinarias, el mensaje será claro: el Estado no quiere ceder terreno ante los disturbios. Pero la verdadera prueba será si esa respuesta logra desactivar la violencia sin agravar el malestar que la provocó en primer lugar.

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