Arrancaron los alegatos en el juicio a Pity Álvarez por el crimen de Cristian Díaz

Imagen: infobae
Comenzaron los alegatos finales en el juicio por el crimen de Cristian Díaz, con un giro clave de la querella: sostuvo que nunca hubo un arma en manos de la víctima. La defensa de “Pity” Álvarez, en cambio, insiste en que el músico actuó para defenderse.
Los alegatos finales en el juicio por el crimen de Cristian Díaz arrancaron con una señal clara de cómo se perfila la etapa decisiva del proceso: la querella descartó de plano la versión de legítima defensa que sostiene la defensa de Cristian “Pity” Álvarez. Según informó Infobae, el abogado Fabián Améndola afirmó al inicio de su exposición que no existió un arma en manos de la víctima, un punto central para desarmar la estrategia del acusado.
La audiencia se reanudó después de la declaración de la hermana del músico, un testimonio que había sumado tensión a una causa ya atravesada por versiones contrapuestas sobre lo ocurrido aquella noche. En esta instancia, las partes ya no buscan producir nueva prueba, sino convencer al tribunal con la lectura que hacen del expediente, de los testimonios y de la secuencia de hechos que terminó con la muerte de Díaz. La discusión, en lo concreto, gira alrededor de una pregunta decisiva: si Álvarez disparó en medio de una agresión o si fue el responsable directo de un homicidio sin justificación legal.
Ese punto no es menor. En causas de esta magnitud, la diferencia entre homicidio y legítima defensa cambia por completo el horizonte judicial y también el impacto social del fallo. La querella intenta cerrar cualquier margen para la versión exculpatoria del músico, mientras la defensa buscará sostener que actuó para protegerse. Lo que resuelva el tribunal no solo definirá la responsabilidad penal de Álvarez, sino que también fijará una lectura judicial sobre uno de los casos más resonantes vinculados al mundo del rock argentino.
En paralelo, el proceso vuelve a mostrar cómo las causas de alto perfil se juegan tanto en la sala de audiencias como en la construcción pública de sus relatos. Ahora el tribunal deberá evaluar qué versión encuentra respaldo suficiente para cerrar el debate y dictar sentencia. Para la familia de la víctima, el inicio de los alegatos marca el tramo final de una búsqueda de justicia que se ha extendido durante años; para la defensa, es la última oportunidad de instalar la idea de que el músico no actuó con intención criminal.




