Juicio por Maradona: Stinfale cuestionó a Luque y la causa volvió a tensarse

Imagen: depor
El juicio por la muerte de Diego Maradona retomó su marcha con un testimonio que volvió a poner bajo la lupa a Leopoldo Luque. Víctor Stinfale cuestionó que el médico no estaba a la altura del tratamiento que requería el exfutbolista, mientras la causa avanza tras la declaración de Dalma.
El juicio oral por la muerte de Diego Maradona volvió a encenderse con una declaración que reabrió una de las discusiones centrales del caso: quiénes estuvieron realmente a la altura del cuidado que exigía la salud del ídolo argentino. Según informó depor, Víctor Stinfale fue categórico al señalar que Leopoldo Luque no reunía las condiciones necesarias para hacerse cargo de un paciente tan complejo como Maradona, una observación que golpea de lleno el eje médico de la acusación y suma presión sobre una causa que sigue conmocionando a la Argentina y a buena parte de la región.
La audiencia se reanudó después del testimonio de Dalma Maradona, la única de los herederos del Diez que todavía no había pasado por el estrado ante los jueces. Ese dato no es menor: en un proceso donde cada testimonio ayuda a reconstruir los últimos días del exfutbolista, la voz de la familia tiene un peso especial, tanto por el componente humano como por la lectura judicial que puede hacerse sobre el entorno en el que fue tratado. La jornada, de acuerdo con la cobertura de depor, se movió entre declaraciones, cruces y la necesidad de ordenar un expediente que desde el inicio expuso tensiones entre el equipo médico, los allegados y el sistema de atención que acompañó a Maradona en su etapa final.
Lo que está en juego en este juicio no es solo el señalamiento individual de un profesional, sino una discusión más amplia sobre la responsabilidad en la atención de pacientes con alta vulnerabilidad, sobre todo cuando intervienen decisiones médicas, presiones del entorno y controles que parecen haber fallado en distintos niveles. Maradona no era un paciente cualquiera: su historial clínico, su exposición pública y la magnitud de su figura exigían una coordinación extrema, y precisamente allí es donde la causa busca determinar si hubo negligencia, imprudencia o una cadena de omisiones que terminó con un desenlace irreversible. Para muchos observadores, cada audiencia confirma que el expediente no solo juzga una muerte, sino también la forma en que se administró el cuidado de una leyenda que siguió generando disputas incluso después de su final.
A medida que avanzan las declaraciones, el proceso mantiene una doble carga: la judicial y la simbólica. Judicial, porque los jueces deben reconstruir con precisión qué ocurrió y quién tenía responsabilidad directa; simbólica, porque Maradona sigue siendo un espejo de las contradicciones argentinas, un personaje amado por millones y convertido ahora en el centro de una causa que aún incomoda. Lo que ocurra en las próximas jornadas puede terminar de perfilar la hipótesis de la fiscalía y también el alcance de las responsabilidades individuales dentro de un caso que, por su dimensión, trasciende el expediente y sigue marcando la conversación pública en el país.


