Colombia

Julián Quiñones pudo llegar al América de Cali: la historia que nunca se concretó

Hace 2 horas

Julián Quiñones, hoy figura del fútbol mexicano y con pasado colombiano, estuvo a un paso de vestir la camiseta del América de Cali. César Paz, uno de sus primeros entrenadores, explicó a Infobae por qué esa operación nunca se cerró.

Julián Quiñones estuvo mucho más cerca de América de Cali de lo que se pensaba. El delantero colombo-mexicano, hoy instalado en la órbita grande del fútbol de México y con pasado reciente en la Selección de ese país, pudo haber cambiado por completo su ruta profesional si una negociación que alguna vez avanzó en silencio hubiese terminado de cerrarse. Así lo reveló César Paz, uno de los primeros entrenadores que tuvo el atacante, en diálogo con Infobae, al reconstruir una historia que ahora vuelve a poner sobre la mesa la manera en que el fútbol colombiano deja escapar talentos que luego despegan en otros mercados.

La versión de Paz añade una capa importante a un nombre que en Colombia suele discutirse más por su recorrido internacional que por lo que pudo haber sido en casa. Quiñones nació en territorio colombiano, se formó en procesos competitivos donde mostró potencia, desequilibrio y capacidad para romper líneas, y más tarde terminó consolidándose en México, primero como una carta ofensiva valiosa y después como un futbolista de mayor peso en clubes de primer nivel. Según contó el entrenador a Infobae, la posibilidad de llevarlo al América de Cali existió, pero por distintas circunstancias la operación no se terminó concretando. El detalle exacto de ese freno no cambia el fondo: hubo un momento en el que el jugador sí estuvo en el radar escarlata.

Ese episodio ayuda a entender una dinámica que se repite con frecuencia en el fútbol colombiano. Muchas veces, los clubes locales detectan el talento cuando todavía está en etapa de formación, pero no siempre logran competir en tiempo, visión o capacidad de cierre con otros mercados. En casos como el de Quiñones, la diferencia entre firmar o no firmar puede traducirse años después en una carrera internacional, una selección nacional y un valor de mercado mucho más alto. Para América de Cali, la historia también deja una lectura incómoda: haber estado cerca de un jugador que hoy representa el perfil de atacante explosivo que cualquier equipo del continente quisiera tener.

Más allá de la anécdota, lo que queda es una fotografía clara de cómo se construyen —y se pierden— algunas trayectorias en el fútbol de América Latina. Quiñones terminó encontrando fuera de Colombia el escenario para explotar su carrera, mientras que en el país quedó una historia de mercado que no se cerró a tiempo. Y aunque el pasado no se puede reescribir, estos relatos sirven para medir una realidad concreta: en el fútbol, las oportunidades no solo se juegan en la cancha; también se ganan o se pierden en las oficinas, en las conversaciones tempranas y en la capacidad de decidir antes que el resto.

Noticias relacionadas