Georgieva recorrió Vaca Muerta en una visita clave para el plan económico argentino

Imagen: infobae
Kristalina Georgieva aterrizó en Neuquén para recorrer Vaca Muerta junto a Luis Caputo, en una visita que apunta a mostrar el potencial energético argentino ante el FMI. El gesto llega en un momento clave para la economía y sin reuniones oficiales previstas en Buenos Aires.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, llegó este martes por la mañana a Neuquén para encabezar una visita al corazón de Vaca Muerta, el yacimiento no convencional que hoy concentra buena parte de las expectativas energéticas y fiscales de la Argentina. Según informó Infobae, aterrizó a las 10 junto al ministro de Economía, Luis Caputo, en una señal política que combina diplomacia financiera, respaldo al sector energético y un mensaje hacia los mercados sobre la hoja de ruta del Gobierno.
La recorrida por la formación neuquina no es un dato menor. Vaca Muerta se convirtió en uno de los activos más estratégicos del país: allí se juega parte de la posibilidad de aumentar exportaciones, sumar divisas y aliviar una restricción externa que desde hace años condiciona la economía argentina. La presencia de Georgieva, máxima autoridad del FMI, y de Caputo, el ministro que lleva adelante la negociación económica con ese organismo, le da a la visita una dimensión que excede lo protocolar. De acuerdo con lo que trascendió, tras la actividad en la provincia patagónica ambos regresarían a Buenos Aires, donde no habría más reuniones oficiales en agenda.
El trasfondo de este viaje es claro: Argentina necesita mostrar resultados concretos y capacidad de generar dólares en medio de un programa económico todavía frágil. Para el Gobierno, Vaca Muerta funciona como carta de presentación ante los acreedores y como argumento para sostener que el país puede estabilizarse si logra potenciar su sector exportador. Para el FMI, en tanto, la energía aparece como una de las pocas áreas donde el potencial de crecimiento es visible y medible, en contraste con una economía que sigue golpeada por la recesión, la inflación y la pérdida de poder adquisitivo. La visita también tiene un valor simbólico: el organismo que tantas veces apareció asociado a ajustes y tensiones ahora pone el foco en una de las apuestas productivas más importantes de la Argentina.
En la práctica, la recorrida deja una postal política y económica que el Gobierno buscará capitalizar. Neuquén no solo es el epicentro del desarrollo hidrocarburífero argentino; también es un termómetro de hasta dónde puede llegar la estrategia oficial para recuperar confianza internacional. Si Vaca Muerta logra expandir su producción y sostener inversiones, el impacto puede sentirse mucho más allá de los pozos: más dólares, más empleo y una base más sólida para una economía que todavía depende de promesas de estabilidad. Pero si esa promesa no se traduce en resultados concretos, el recorrido de hoy quedará apenas como una visita de alto perfil en medio de un escenario que sigue exigiendo mucho más que buenas intenciones.




