La Bolsa española rebota con el IPC de EE.UU. y el freno del petróleo
El IBEX 35 volvió a los 19.800 puntos tras cuatro caídas seguidas, impulsado por un IPC estadounidense en 3,4% y por la bajada del crudo. Aun así, el índice cierra la semana en rojo y sigue dependiente de lo que ocurra en Washington y en los mercados energéticos.
La Bolsa española cerró este viernes con un rebote del 0,91 % y recuperó el umbral de los 19.800 puntos, en una jornada marcada por dos señales que los mercados leyeron como alivio: la inflación de Estados Unidos se mantuvo en el 3,4 % en agosto y el petróleo dejó atrás, al menos por ahora, la escalada de las últimas sesiones. El IBEX 35 terminó en 19.838,5 puntos, cortó una racha de cuatro jornadas a la baja y devolvió algo de calma a un mercado que venía castigado por la incertidumbre internacional.
El avance equivalió a 178,7 puntos y se apoyó en un dato de inflación que, sin ser cómodo, evitó un sobresalto mayor en Wall Street y en las plazas europeas. Según informó EFE, la tasa subyacente en EE.UU. descendió una décima, hasta el 2,4 %, una evolución que los inversores interpretaron como una pequeña señal de enfriamiento en la presión de precios. Sin embargo, el cuadro sigue lejos del objetivo del 2 % que persigue la Reserva Federal, así que el alivio es relativo: no despeja por completo el debate sobre cuándo y cuánto podrá recortar tipos el banco central estadounidense.
A eso se sumó la corrección del crudo, otro factor que pesa de forma directa sobre la renta variable y sobre el bolsillo de consumidores y empresas. El Brent, referencia en Europa, cayó un 2,9 % hasta 104,4 dólares por barril, mientras el WTI retrocedió un 3,3 % y se acercó a los 99 dólares. La lectura es clara: si la energía deja de encarecerse con tanta fuerza, disminuye la presión sobre la inflación y también se modera el temor a que los bancos centrales mantengan una política monetaria restrictiva por más tiempo. En los mercados, cada décima en el IPC de Estados Unidos y cada movimiento del petróleo sigue teniendo efectos que se sienten mucho más allá de Nueva York o Madrid.
Pese al repunte de este viernes, el balance semanal del IBEX 35 sigue en terreno negativo, con una caída acumulada del 1,06 %, lo que recuerda que los mercados aún caminan sobre una base frágil. En lo que va de año, eso sí, el índice conserva una ganancia del 14,62 %, un rendimiento que refleja la fortaleza de algunos sectores, pero también la volatilidad de un contexto global donde la inflación, la energía y las expectativas de la Fed continúan marcando el paso. Para el pequeño ahorrador, para las empresas exportadoras y para los países atados al costo del dinero, la lección es la misma: la estabilidad financiera sigue dependiendo de variables que se deciden muy lejos de casa.




