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La compraventa de vivienda repunta en agosto, pero el mercado sigue bajo presión

Hace 2 horas

La compraventa de vivienda subió un 1,3 % en agosto y frenó la racha de caídas, según los registradores. Aun así, la falta de oferta y los tipos de interés siguen tensando el mercado y encareciendo el acceso a una casa.

La compraventa de vivienda en España volvió a terreno positivo en agosto, con un alza del 1,3 % interanual y 48.674 operaciones, según el avance publicado por el Colegio de Registradores con datos proyectados sobre el 94,8 % de los registros analizados. El dato corta varios meses de retrocesos y confirma un leve cambio de tendencia, aunque todavía insuficiente para hablar de una recuperación sólida del mercado inmobiliario.

El repunte llega después de que en julio los registradores anticiparan una caída del 7,7 % interanual, el mayor descenso en más de dos años. Con el dato de agosto, la compraventa de vivienda suma su segundo mes al alza en lo que va de 2026, junto con junio. El comportamiento fue desigual por territorios: nueve comunidades autónomas y Melilla registraron aumentos, con especial fuerza en Extremadura, Cantabria, Murcia y Aragón, mientras que en Madrid la caída fue del 2,6 %. Entre los grandes mercados, Cataluña destacó con un avance del 7,1 %, un dato relevante porque suele marcar la temperatura de buena parte del mercado nacional.

Más allá del titular positivo, el contexto sigue siendo el mismo que ha tensionado al sector durante el último año: escasez de oferta, demanda sostenida y presión alcista sobre los precios, en un entorno además condicionado por los tipos de interés. En otras palabras, el mercado se mueve, pero no necesariamente mejora para quien busca comprar. De hecho, la subida de las hipotecas para vivienda, que aumentaron un 1,6 % hasta 33.649 operaciones, sugiere que sigue habiendo financiación, pero también que el acceso al crédito continúa siendo un factor decisivo para cerrar operaciones. En el conjunto de compraventas registradas, no solo vivienda, agosto cerró con 94.559 transacciones de inmuebles, un 3,3 % más que un año antes, señal de que la actividad inmobiliaria mantiene cierto pulso pese al enfriamiento de los meses previos.

El dato de los registradores deja una lectura clara: el mercado español no está paralizado, pero tampoco encuentra un equilibrio estable. Las diferencias entre comunidades son cada vez más marcadas, con territorios donde la demanda sigue empujando con fuerza y otros donde las caídas reflejan un ajuste más brusco. Para las familias, el problema de fondo permanece intacto: comprar casa sigue siendo difícil, caro y en muchos casos más incierto que hace un año. Si la oferta no mejora y los costes financieros no aflojan, este pequeño rebote de agosto podría quedar en una pausa, no en un verdadero giro de ciclo.

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