Madrid licita la recuperación de Velintonia para convertirla en la Casa de la Poesía
Madrid dio el primer paso para rescatar Velintonia, la casa de Vicente Aleixandre, con una licitación de 2,9 millones para convertirla en Casa de la Poesía. El proyecto busca abrirla al público tras décadas de abandono y devolverle valor cultural a uno de los símbolos literarios de Chamberí.
La Comunidad de Madrid abrió la fase decisiva para transformar Velintonia, la casa del Nobel Vicente Aleixandre, en la futura Casa de la Poesía. A través de Planifica Madrid, licitó por 2,9 millones de euros las obras de rehabilitación de un inmueble que lleva más de 40 años deteriorándose y que ahora se quiere recuperar como espacio cultural, de memoria literaria y de apoyo a nuevas generaciones de escritores.
Según informó el Gobierno regional, los trabajos comenzarán en el último trimestre del año y se ejecutarán junto con un plan de paisajismo, jardinería y otra intervención arqueo-paleontológica obligatoria por la ubicación del predio en una zona arqueológica. La administración madrileña también confirmó que la planta baja será conservada con la menor intervención posible, para preservar la distribución original y algunos elementos de valor histórico. Allí se prevé incorporar pequeñas estaciones museográficas con comparaciones del estado previo de la casa, además de imágenes y referencias de la época en que vivió el poeta. El acceso principal al público no será por la entrada histórica, sino por el semisótano de la calle del Atajo, una decisión pensada para ordenar visitas guiadas y grupos escolares sin comprometer el entorno original.
La operación tiene una carga simbólica que va mucho más allá de una simple obra pública. Velintonia no solo fue la vivienda de Aleixandre: fue también un punto de encuentro de la Generación del 27 y un espacio donde la literatura española del siglo XX dejó huella. La Comunidad adquirió la casa en subasta por 3,1 millones de euros con la promesa de devolverle su papel cultural, después de décadas de abandono y de los daños acumulados desde la Guerra Civil. En ese contexto, la licitación no es un trámite menor: marca el paso de la declaración de intenciones a la intervención real sobre uno de los inmuebles literarios más valiosos de Madrid.
El proyecto, además, revela una apuesta política por convertir patrimonio en política cultural activa. La idea oficial no es solo restaurar paredes, sino reinstalar la casa en el mapa intelectual de la ciudad con charlas, congresos y exposiciones dedicadas tanto a la Generación del 27 como a la creación literaria contemporánea. Si se cumple el calendario, Madrid no solo recuperará un edificio histórico, sino un lugar de transmisión cultural. Y eso importa porque, en tiempos de patrimonio abandonado y memoria fragmentada, rescatar una casa como esta es también decidir qué país quiere recordar quiénes fueron sus poetas y quiénes tendrán un lugar en esa tradición mañana.




