La Corte Suprema no pidió capturar a Cepeda: la versión era falsa

Imagen: EFE Verifica
No es cierto que la Corte Suprema de Colombia haya ordenado detener a Iván Cepeda ni que Martha Peralta lo haya señalado en el caso de la UNGRD. EFE Verifica concluyó que la versión es falsa y sin sustento en los hechos.
La versión que circuló en torno al senador Iván Cepeda y al escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) no resiste verificación: la Corte Suprema de Colombia no ha solicitado su detención y tampoco existe base para afirmar que Martha Peralta lo haya implicado en ese expediente, según constató EFE Verifica. En un país donde los rumores políticos viajan más rápido que las decisiones judiciales, este tipo de mensajes no solo confunde: también contamina el debate público y altera la percepción ciudadana sobre un caso de corrupción que ya ha golpeado la confianza en las instituciones.
La desinformación se apoya en dos afirmaciones falsas que, juntas, construyen una narrativa de alto impacto: por un lado, atribuyen a la Corte Suprema una medida que no ha emitido; por el otro, ponen en boca de la senadora Peralta una señalamiento que no se sostiene en la evidencia revisada. La diferencia no es menor. La Corte Suprema es el máximo tribunal penal en los casos que involucran a aforados, y cualquier decisión de ese calibre tendría que estar respaldada por actuaciones formales y verificables, no por versiones virales. EFE Verifica revisó el contenido y concluyó que la afirmación carece de sustento.
El caso importa porque la UNGRD se convirtió en uno de los grandes símbolos de la crisis de corrupción que sacude a Colombia: cada dato falso que se suma al debate dificulta distinguir entre responsabilidades reales, hipótesis políticas y ataques calculados. En medio de un escándalo así, la desinformación funciona como gasolina sobre el fuego: favorece a quienes buscan desviar la atención, debilita la credibilidad de los actores públicos y termina erosionando la conversación democrática. Para la ciudadanía, el costo es concreto: más ruido, menos claridad y una mayor sensación de que todo es manipulación.
Por eso la verificación de EFE Verifica es relevante más allá del nombre de Cepeda o del señalamiento sobre Peralta. Lo que está en juego es la calidad de la información con la que se discuten casos de corrupción que afectan recursos públicos, prevención de desastres y, en última instancia, la respuesta del Estado frente a emergencias que golpean a las comunidades más vulnerables. Cuando una versión falsa se instala sin control, el daño no se limita al reputacional de un congresista o a la confusión momentánea en redes: se debilita la posibilidad de exigir rendición de cuentas con hechos y no con inventos.




