Chocó activa consejo de seguridad por ola de ataques con drones atribuidos al ELN

Imagen: infobae colombia
La Gobernación del Chocó convocó un consejo de seguridad urgente después de 11 ataques con drones atribuidos al ELN en tres municipios de la subregión del San Juan. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba pidió medidas inmediatas ante la escalada de violencia.
La Gobernación del Chocó encendió las alarmas y convocó un consejo de seguridad urgente después de que se registraran 11 ataques con drones atribuidos al ELN en tres municipios de la subregión del San Juan. La decisión refleja la gravedad de una ofensiva que ya no se limita al hostigamiento tradicional: el uso de esta tecnología eleva el riesgo para la población civil, la fuerza pública y las comunidades que viven en una zona históricamente golpeada por el control armado y el abandono estatal.
La gobernadora Nubia Carolina Córdoba pidió evaluar de manera inmediata lo que está ocurriendo en el territorio y definir medidas concretas para frenar la escalada de violencia, según informó infobae colombia. La preocupación central no es solo el número de ataques, sino la forma en que se están ejecutando: los drones amplían el alcance de los grupos armados y complican la capacidad de respuesta de las autoridades en municipios donde la presencia institucional suele ser frágil. En la práctica, esto significa más miedo para los habitantes, más restricciones a la movilidad y más presión sobre una población que ya vive entre confinamientos, amenazas y economías ilegales.
El caso del San Juan vuelve a mostrar un patrón conocido en el Chocó: cuando el Estado llega tarde o llega débil, los grupos armados ocupan el vacío y convierten el territorio en escenario de disputa. El ELN, que mantiene presencia en varias zonas del departamento, ha venido combinando tácticas de intimidación y control territorial con herramientas que antes eran más comunes en otros conflictos de la región. Por eso el consejo de seguridad no es un trámite administrativo; es una prueba de si las autoridades tienen capacidad real para contener una amenaza que está mutando y que podría repetirse en otras zonas del país si no se actúa con rapidez.
Lo que pase en las próximas horas será clave. Si el Gobierno departamental y las entidades de seguridad logran articular una respuesta efectiva, el mensaje será que todavía hay margen para recuperar control institucional en una región estratégica. Si no, el Chocó seguirá pagando el costo más alto: el de una guerra que cambia de forma, pero no de víctima principal. Y como suele ocurrir en estas crisis, la gente de a pie es la primera en sentirlo, mucho antes de que la estadística se convierta en titular.



