Michael roza los 900 millones y reafirma el poder comercial de las biopics musicales

Imagen: infobae estados unidos
Michael ya suma 891,8 millones de dólares en taquilla global y se pone a un paso de los 900 millones, una cifra que lo acerca a la referencia de Bohemian Rhapsody. Según Box Office Mojo, el estreno en Japón podría empujar todavía más ese total.
La película Michael sigue estirando la cuerda de la taquilla mundial y ya acumuló 891,8 millones de dólares hasta el 12 de junio de 2026, una marca que la deja a tiro de los 900 millones y la instala en la conversación de las producciones musicales más rentables del cine reciente. Según Box Office Mojo, el impulso llegó antes incluso de que la cinta aterrizara en Japón, un detalle que no es menor cuando se trata de un mercado capaz de mover la aguja en la recta final.
El dato importa por dos razones. Primero, porque confirma que el apetito del público por historias musicales de gran escala sigue vivo, especialmente cuando combinan una figura reconocible, una campaña global sostenida y el componente de evento que hoy compite con series, estrenos en streaming y la fragmentación de la audiencia. Segundo, porque Michael ya se mueve en una franja de ingresos que pocas biografías cinematográficas alcanzan, y eso la coloca muy cerca de Bohemian Rhapsody, el referente inevitable para medir el techo comercial de este tipo de proyectos.
La comparación con Bohemian Rhapsody no solo es un ejercicio de números; también habla de un cambio en la lógica del negocio. Hollywood lleva años buscando franquicias seguras, y las biopics musicales, cuando conectan con varias generaciones, pueden funcionar como productos de alcance transversal: venden nostalgia a los adultos, curiosidad a los jóvenes y un relato de consumo global que viaja bien fuera de Estados Unidos. En ese contexto, que Michael siga sumando decenas de millones en la etapa final de su recorrido en salas muestra que el cine musical todavía puede ser una apuesta de gran escala, no un nicho.
Lo que ocurra en Japón será clave para saber hasta dónde puede empujar la película su recaudación final. Pero, más allá de si cruza o no la barrera de los 900 millones en las próximas semanas, el mensaje ya está claro: cuando un título logra combinar marca, música y distribución internacional efectiva, la taquilla responde. En un mercado donde muchos estrenos apenas sobreviven un fin de semana, Michael está demostrando que todavía hay espacio para fenómenos globales capaces de redefinir el listón de las biografías musicales.


