Colombia

Nancy Copete reconstruye su vida en Chocó con casa nueva y prótesis

Hace 12 horas

En el Chocó, Nancy Copete empieza a recuperar la posibilidad de volver a habitar un hogar propio después de perder sus piernas. Un grupo de voluntarios le construye una nueva casa mientras dos fundaciones se preparan para entregarle prótesis.

En medio de una región donde la pobreza, el aislamiento y la precariedad golpean con fuerza, Nancy Copete está viendo levantarse algo más que una vivienda: está reconstruyendo la posibilidad de volver a tener una vida autónoma. Tras perder sus piernas, un pelotón de samaritanos decidió construirle una nueva casa en el Chocó, mientras dos fundaciones adelantan el proceso para entregarle prótesis que le permitan recuperar movilidad y dignidad cotidiana.

El caso, destacado por El Tiempo (Colombia), condensa dos realidades que rara vez avanzan al mismo ritmo en los territorios más apartados del país: por un lado, la urgencia material de tener un techo seguro; por el otro, la necesidad de acceder a dispositivos médicos y rehabilitación para que una discapacidad no se convierta en condena social. La frase de Copete, al reconocer lo duro que es no poder valerse por sí misma, revela el trasfondo humano de una historia que no se limita a la asistencia, sino que toca de frente la dependencia, el abandono institucional y la fuerza de la solidaridad comunitaria.

En Chocó, donde el Estado suele llegar tarde o a medias, este tipo de apoyos privados y colectivos terminan ocupando el espacio que debería garantizarse como un derecho. La construcción de una casa no resuelve por sí sola la pérdida de movilidad, pero sí devuelve seguridad, intimidad y la posibilidad de organizar una vida con menos barreras. Y la entrega de prótesis puede marcar la diferencia entre permanecer encerrada en la dependencia o recuperar parte de la autonomía perdida. Por eso esta historia importa más allá del gesto puntual: expone la fragilidad estructural del sistema de atención a víctimas y personas con discapacidad en Colombia, especialmente en las regiones más olvidadas.

Lo que está ocurriendo con Nancy Copete también habla de un país donde la solidaridad sigue siendo un salvavidas, pero no debería ser la única respuesta. Su reconstrucción personal avanza entre madera, manos voluntarias y la expectativa de volver a caminar. Es una imagen poderosa: en un territorio tantas veces asociado con el abandono, la esperanza se está levantando, literalmente, pared por pared.

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