Colombia

Pareja mexicana desaparece en Pereira y su familia busca pistas tras viaje de vacaciones

Hace 7 horas

Una pareja mexicana desapareció en Pereira después de viajar a Colombia por vacaciones, en medio de una búsqueda que hoy combina angustia familiar y rastreo de pistas. Mario Zapata y Brenda Flores fueron vistos por última vez tras llegar al país el 6 de agosto y desplazarse a Risaralda.

La desaparición de Mario Zapata y Brenda Flores, una pareja mexicana que viajó a Colombia el pasado 6 de agosto para pasar unos días de vacaciones, encendió las alarmas en Pereira y puso en marcha una búsqueda que hoy depende tanto de la información oficial como de las pistas que aportan sus familiares. El caso ha cobrado más fuerza por el contexto en el que se reportó su rastro final: un viaje de descanso que terminó convertido en una preocupación binacional y en una carrera contra el tiempo para ubicarles con vida.

De acuerdo con la información divulgada por El Tiempo (Colombia), Zapata y Flores se desplazaron al departamento de Risaralda durante su estancia en el país, y desde entonces no se conoce con claridad su paradero. La familia ha intentado reconstruir sus últimos movimientos, mientras las autoridades y allegados revisan datos que permitan determinar en qué punto se perdió el contacto. En casos como este, cada detalle cuenta: una llamada reciente, una ubicación compartida, una hora de salida o un posible testigo pueden convertirse en la pieza que falta para entender qué ocurrió.

Lo que hace especialmente sensible este caso es que expone una vulnerabilidad que no distingue fronteras: la de los viajeros que llegan a Colombia atraídos por el turismo, pero que pueden quedar atrapados en un escenario de incertidumbre cuando desaparecen sin dejar señales claras. Pereira, como capital de Risaralda y uno de los centros urbanos más transitados del Eje Cafetero, recibe visitantes nacionales y extranjeros con frecuencia; por eso, una desaparición en esa zona no solo inquieta a una familia mexicana, sino que también reaviva preguntas sobre capacidad de respuesta, tiempos de búsqueda y coordinación entre autoridades locales y consulados. Para la gente de a pie, el mensaje es duro pero necesario: viajar sigue siendo una experiencia de confianza, pero esa confianza se quiebra de inmediato cuando fallan las alertas y la información se vuelve fragmentaria.

Por ahora, el caso de Mario Zapata y Brenda Flores sigue abierto y la prioridad es ubicarlos. La expectativa de sus familiares es que cualquier pista nueva permita mover la investigación y evitar que el silencio se prolongue. En desapariciones de este tipo, el reloj pesa tanto como los indicios: mientras pasan las horas, crece la angustia y se estrecha la ventana para encontrar respuestas.

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