Madre sobreviviente del terremoto en Cali busca volver a caminar con prótesis
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Stephany Echavarría sobrevivió ocho horas bajo la emergencia provocada por el terremoto de Cali junto a su hija, y hoy intenta reconstruir su vida tras perder ambas piernas. Su historia expone el costo humano del desastre y la lucha diaria por volver a caminar con prótesis.
Tres meses después del devastador terremoto en Cali, la historia de Stephany Echavarría resume de forma brutal lo que dejan este tipo de tragedias: supervivencia, pérdida y una reconstrucción que no termina cuando cesa el temblor. Ella logró mantenerse con vida junto a su hija durante ocho horas en medio de la emergencia, pero salió marcada por una amputación doble que cambió por completo su futuro.
Según informó El Tiempo (Colombia), Echavarría atravesó esa larga espera aferrada a la posibilidad de ser rescatada mientras intentaba proteger a su hija. El relato de su caso no solo muestra el impacto físico del terremoto, sino también la dimensión emocional de una experiencia que obliga a rehacer la vida desde cero. Hoy sigue adelante con una meta concreta: volver a levantarse con prótesis y recuperar, en la medida de lo posible, su autonomía.
Lo que vive Stephany importa más allá de su historia individual porque pone en primer plano el drama silencioso que dejan los desastres naturales: familias descompuestas, procesos médicos prolongados, rehabilitación costosa y una carga psicológica que suele quedar fuera de la foto principal. En ciudades como Cali, donde las emergencias golpean de forma desigual a los hogares más vulnerables, la recuperación no termina con la atención inicial; apenas comienza. La posibilidad de acceder a prótesis, terapias y acompañamiento define si una persona logra volver al trabajo, al estudio o a la vida cotidiana, o si queda atrapada en una dependencia permanente.
La valentía de esta madre no está solo en haber sobrevivido, sino en sostener a su hija en medio del caos y en no renunciar a la idea de volver a caminar. Su caso recuerda que detrás de cada cifra de víctimas hay una historia concreta de resistencia, y que el verdadero impacto de un terremoto se mide también en los meses y años que toma volver a ponerse de pie.



