Yemen recupera Moca y eleva la presión sobre los hutíes en el mar Rojo
Las fuerzas leales al Gobierno de Yemen retomaron Moca, un puerto clave del mar Rojo, en plena ofensiva contra los hutíes. El movimiento reconfigura el pulso militar cerca de Bab al Mandeb, un punto crítico para el comercio global.
Las fuerzas leales al Gobierno yemení reconocido internacionalmente recuperaron este lunes el control de Moca, una ciudad portuaria clave en el mar Rojo que estaba en manos de los hutíes desde principios de septiembre. La operación, confirmada por la agencia oficial SABA, se produjo en el marco de una ofensiva más amplia que busca revertir los avances territoriales de los rebeldes y devolver al Ejecutivo el dominio sobre corredores estratégicos del oeste del país.
Según informó SABA a partir de una fuente militar, en la toma de la ciudad participaron las Fuerzas Escudo de la Patria, las Brigadas de los Gigantes y la Resistencia de Tihama, que habrían avanzado tras intensos combates en los alrededores de Moca. La agencia sostuvo que los enfrentamientos dejaron muertos y heridos en las filas hutíes, además de capturas y retirada de otros combatientes, aunque no ofreció cifras. Las tropas gubernamentales, añadió la misma fuente, siguen peinando barrios, instalaciones y zonas aledañas para evitar contraataques y eliminar cualquier presencia remanente de los insurgentes.
La recuperación de Moca tiene un peso que va más allá del mapa militar. Esta ciudad, ubicada cerca del estrecho de Bab al Mandeb, es una pieza sensible en la seguridad marítima regional porque conecta el mar Rojo con una de las rutas comerciales más transitadas del mundo. Cuando los hutíes la tomaron el 10 de septiembre, consolidaron uno de sus avances más relevantes desde la tregua de 2022 y fortalecieron su capacidad de presión sobre las líneas de abastecimiento del Gobierno hacia Taiz y el sur del Yemen. Ahora, con su pérdida, el equilibrio vuelve a moverse, aunque de forma frágil y todavía sin un desenlace claro.
El golpe sobre Moca forma parte de una ofensiva que el Gobierno yemení lanzó para recuperar territorio y restablecer su autoridad, con respaldo de la coalición liderada por Arabia Saudí. El portavoz militar Majid al Nuzaili afirmó que las tropas también tomaron el control del estrecho de Bab al Mandeb y que ya comenzó un ataque estratégico contra Saná, la capital que los hutíes dominan desde 2014. Esa ambición revela la magnitud del desafío: no se trata solo de reconquistar ciudades, sino de reordenar el poder en un conflicto que ha convertido a Yemen en una guerra de desgaste con implicaciones regionales e internacionales. Para la navegación global, para Arabia Saudí y para la población yemení agotada por años de conflicto, lo que ocurra en estas próximas horas puede definir mucho más que una batalla local.



