Sindicato de Cancillería pide investigar a cuatro excancilleres de Petro
Imagen: El Tiempo - Política
Un sindicato de la Cancillería pidió a la Contraloría que investigue a cuatro excancilleres del gobierno de Gustavo Petro por un presunto detrimento patrimonial. La denuncia abre un nuevo frente de control fiscal sobre la gestión diplomática y consular del país.
La Unión de Funcionarios de Carrera Diplomática y Consular llevó ante la Contraloría General una queja en la que solicita investigar y declarar fiscalmente responsables a cuatro excancilleres del gobierno de Gustavo Petro. El sindicato sostiene que detrás de las decisiones tomadas en la Cancillería habría un presunto detrimento patrimonial, una señal de alerta que ahora queda en manos del ente de control.
Según informó El Tiempo - Política, la petición fue radicada por la organización que agrupa a funcionarios de carrera del servicio diplomático y consular, un actor que conoce desde adentro el funcionamiento de la entidad y que en esta ocasión decidió elevar el caso al terreno fiscal. Aunque por ahora no se conocen todos los detalles públicos de los señalamientos, el solo hecho de que una veeduría interna del sector active este mecanismo revela el nivel de inconformidad que existe con la gestión reciente de la política exterior.
Este tipo de denuncias importa por dos razones. La primera es institucional: la Cancillería maneja recursos, cargos y decisiones que tienen impacto directo en el servicio exterior, en la representación de Colombia y en la atención a los ciudadanos fuera del país. La segunda es política: cuando un sindicato de la propia entidad pide que se revise el manejo de recursos, el caso deja de ser una discusión administrativa y pasa a ser una disputa sobre responsabilidad pública. Si la Contraloría encuentra méritos, el proceso podría escalar y poner bajo la lupa decisiones adoptadas en los distintos cambios de rumbo que ha tenido la cartera en este gobierno.
Para la opinión pública, el asunto no es menor. En un país donde el control fiscal suele llegar tarde y donde las tensiones dentro de la burocracia se traducen en desgaste institucional, este expediente podría convertirse en una prueba sobre el manejo del gasto diplomático y la forma en que se toman decisiones en una de las carteras más sensibles del Estado. Ahora el siguiente paso será ver si la Contraloría abre una investigación formal y hasta dónde alcanza la responsabilidad de quienes dirigieron la Cancillería en este periodo.


