Cambio de fiscal en la imputación a Laura Sarabia reaviva el caso del polígrafo

Imagen: infobae
La audiencia de imputación contra Laura Sarabia por el caso del polígrafo a Marelbys Meza tendrá un giro inesperado: habrá cambio de fiscal en plena diligencia. El proceso arranca este lunes con tres cargos en juego y bajo alta atención política y judicial.
La audiencia de imputación contra Laura Sarabia por el escándalo del polígrafo aplicado a Marelbys Meza llega este lunes con una novedad que no pasa desapercibida: habrá cambio de fiscal en plena diligencia. La cita está programada para las 9:00 de la mañana y contempla la lectura de tres cargos que ponen bajo la lupa el manejo institucional del caso: abuso de función pública, constreñimiento ilegal y peculado, según informó infobae.
La relevancia de esta audiencia no está solo en el expediente penal, sino en lo que representa políticamente. Sarabia, una de las funcionarias más visibles del entorno del gobierno de Gustavo Petro, enfrenta una etapa procesal que puede redefinir el alcance del caso y mantener viva una controversia que ya había sacudido al Ejecutivo desde 2023. La investigación gira en torno a las presuntas irregularidades en el uso de recursos y en la presión ejercida dentro de un episodio que involucró a Marelbys Meza, entonces exniñera vinculada al círculo cercano de la funcionaria.
El cambio de fiscal en medio de la imputación agrega una capa adicional de tensión. En un proceso de esta naturaleza, la identidad de quien presenta los cargos importa porque puede influir en el ritmo de la audiencia, en el énfasis probatorio y en la estrategia que adopte la Fiscalía. Más allá del tecnicismo judicial, el mensaje para la opinión pública es claro: el caso sigue abierto, sigue generando ruido y todavía puede producir efectos políticos en Bogotá. En Colombia, donde los expedientes que tocan a altos funcionarios suelen leerse también en clave de poder, esta diligencia será observada con lupa por opositores, aliados del Gobierno y por una ciudadanía cansada de que los escándalos institucionales se repitan sin consecuencias visibles.
Lo que ocurra este lunes puede ser apenas el comienzo de una fase más compleja. Si la Fiscalía sostiene los cargos, el caso avanzará hacia una discusión de fondo sobre responsabilidades individuales y sobre el uso de mecanismos de inteligencia o presión en un entorno estatal que debería regirse por controles estrictos. Si, por el contrario, la defensa logra debilitar la imputación desde esta primera audiencia, Sarabia podría ganar margen para contener un proceso que amenaza con mantenerse en el centro del debate público. En cualquier escenario, el episodio confirma que el caso del polígrafo no se ha cerrado y que su costo político todavía puede seguir creciendo.




