Colombia

El video de un uruguayo reaviva el debate sobre el exceso de queso en la cocina colombiana

Hace 2 horas

Un creador de contenido uruguayo se volvió viral al reaccionar a varios platos colombianos y poner en evidencia una costumbre que para muchos locales es normal: agregar queso a casi todo. Su ranking de preparaciones abrió una conversación sobre identidad culinaria, regiones y hábitos de consumo.

La reacción de Fabrizio Stefano a la comida colombiana terminó convirtiéndose en algo más que un video viral: abrió una conversación sobre cómo se percibe la cocina del país desde afuera y por qué ciertos sabores sorprenden tanto a quienes llegan por primera vez. El creador de contenido uruguayo decidió compartir con sus seguidores un ranking personal de los platos que ha probado durante su estadía en Colombia, y en ese recorrido destacó preparaciones por sus ingredientes, su tamaño y, sobre todo, por una costumbre que le llamó poderosamente la atención: poner queso a casi todo.

Según informó infobae colombia, Stefano fue construyendo su selección a partir de experiencias directas con distintas comidas locales, en las que no solo evaluó el sabor, sino también la contundencia de las porciones y la mezcla de ingredientes que para un paladar extranjero pueden resultar inesperadas. Ese tipo de reacción no es menor: en redes sociales, la gastronomía se ha convertido en una especie de vitrina cultural donde cada opinión individual puede amplificarse hasta transformar una simple degustación en una discusión nacional sobre identidad y costumbres. En el caso colombiano, el queso aparece una y otra vez en arepas, amasijos, panes, sopas y hasta en preparaciones dulces, una característica que para los locales suele ser normal y para un visitante puede parecer excesiva o, al menos, muy particular.

Lo que vuelve relevante este episodio no es solo la anécdota viral, sino lo que revela sobre la cocina colombiana como territorio de contraste. Colombia no tiene una sola tradición culinaria, sino muchas: una costa con sabores más marcados, una región andina donde dominan los carbohidratos y los lácteos, y unas ciudades donde la comida rápida y las fusiones también han ganado espacio. Por eso, cuando un extranjero reacciona al peso del queso en los platos o al tamaño de las porciones, en realidad está poniendo sobre la mesa una lectura cultural más amplia: la comida en Colombia suele ser abundante, emocional y muy regional. Y esa diversidad, que para algunos es orgullo, para otros puede resultar abrumadora.

En el fondo, el caso de Stefano también demuestra cómo las redes sociales están redefiniendo la manera en que se habla de gastronomía en América Latina. Ya no se trata únicamente de chefs, restaurantes o guías especializadas; ahora cualquier visitante con una cámara puede instalar una conversación sobre lo que come un país entero. Para Colombia, eso puede jugar a favor si se traduce en curiosidad, turismo y reconocimiento de su riqueza culinaria. Pero también deja una pregunta de fondo: ¿cuánto de nuestra comida entendemos realmente como herencia cultural y cuánto asumimos como costumbre automática? En tiempos de viralidad, hasta una reacción frente a un plato con queso puede terminar diciendo mucho más sobre un país de lo que parece.

Noticias relacionadas