Colombia

Liquidador del Ministerio de la Igualdad denunció a hermanas Guerrero

Hace 4 horas

El liquidador del Ministerio de la Igualdad llevó a la Fiscalía una denuncia contra Juliana y Verónica Guerrero por su presunta participación irregular en comités de la entidad. Según Jhon Milton Rodríguez, no tenían justificación para asistir a esas reuniones.

La liquidación del Ministerio de la Igualdad abrió un nuevo frente de controversia política y administrativa: Jhon Milton Rodríguez denunció ante la Fiscalía a Juliana y Verónica Guerrero por su presunta participación irregular en comités de la entidad, según informó El Tiempo - Política. El señalamiento apunta a que ambas habrían estado presentes en reuniones internas sin una razón funcional que justificara su asistencia, un episodio que ahora queda en manos de la justicia ordinaria.

De acuerdo con la información divulgada, Rodríguez sostiene que la presencia de las hermanas Guerrero en esos espacios no obedecía a ningún rol formal dentro del ministerio ni a una delegación válida para intervenir en decisiones o seguimientos institucionales. El caso, aunque todavía está en etapa de denuncia, agrega presión a una cartera que desde su creación ha estado rodeada de cuestionamientos sobre su funcionamiento, su estructura y el manejo de sus procesos internos.

Más allá del nombre propio y de la denuncia puntual, el episodio deja en evidencia un problema de fondo: la fragilidad institucional de una entidad que nació con una alta carga simbólica, pero que ha tenido dificultades para consolidar procedimientos claros y controles sólidos. Si la Fiscalía encuentra elementos que respalden la denuncia, el caso podría convertirse en otro ejemplo de cómo los vacíos de gobernanza terminan desembocando en debates penales, disciplinarios y políticos. Y si no prospera, igual quedará la huella de una administración señalada por presuntas irregularidades en su etapa final.

Para el Gobierno y para la opinión pública, el asunto importa porque toca una de las discusiones más sensibles sobre el uso del poder dentro del Estado: quién entra, con qué autorización y para decidir sobre qué. En tiempos en que la confianza en las instituciones se resiente con facilidad, incluso una participación aparentemente menor en un comité puede convertirse en un símbolo de desorden administrativo y de los costos políticos que dejan las improvisaciones.

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