Estados Unidos

Meta endurecerá Instagram y Facebook para menores: así cambian las reglas en EE.UU.

Hace 2 horas

Meta quedó obligada a endurecer por defecto la experiencia de Instagram y Facebook para menores de 18 años en Estados Unidos. El cambio, producto de un acuerdo con 52 fiscales generales, empezará a aplicarse en los próximos seis meses y podrá durar hasta una década.

Meta tendrá que cambiar de raíz la forma en que opera Instagram y Facebook para los menores de 18 años en Estados Unidos. Un acuerdo alcanzado con 52 fiscales generales obliga a la compañía a activar automáticamente restricciones de horario, contenido y contacto que hasta ahora dependían de ajustes opcionales, una medida que marca un giro importante en la presión regulatoria sobre las grandes tecnológicas y que empezará a desplegarse de manera progresiva durante los próximos seis meses.

Según informó infobae Estados Unidos, las nuevas reglas obligan a que las cuentas de adolescentes nazcan con protecciones más estrictas por defecto, limitando el tipo de contenido al que pueden acceder, con quién pueden interactuar y en qué momentos pueden usar las plataformas. Además, el compromiso legal tiene vigencia de hasta 10 años, lo que convierte esta decisión en algo más que una corrección temporal: es una supervisión prolongada sobre el modelo de negocio de Meta en uno de los segmentos más sensibles de su audiencia.

El trasfondo es claro: durante años, las plataformas digitales han sido cuestionadas por el impacto que tienen sobre la salud mental, la exposición a contenidos dañinos y el contacto con desconocidos entre menores. La novedad aquí no es solo que Meta acepte restricciones más severas, sino que esas barreras ya no dependerán de que las familias las activen manualmente. En la práctica, el estándar cambia: la protección deja de ser una opción secundaria y pasa a ser la configuración inicial. Para millones de padres en EE.UU., esto puede significar más control y menos exposición; para Meta, más costos de cumplimiento y menos margen para retener la atención juvenil como motor de negocio.

Este acuerdo también debe leerse como una señal política. Los fiscales generales estatales llevan tiempo empujando a las tecnológicas a asumir responsabilidad por el diseño de sus productos, especialmente cuando afectan a menores. Si la implementación se cumple como está previsto, el caso de Meta puede convertirse en referencia para futuros litigios y regulaciones, no solo en Estados Unidos sino también en otros países que observan con atención cómo se redefine el equilibrio entre innovación, libertad de uso y protección infantil. En un ecosistema donde el tiempo de pantalla vale dinero, la discusión de fondo ya no es si las plataformas deben cambiar, sino cuánto están dispuestas a sacrificar para seguir creciendo.

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