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BRICS se reúnen en India en medio de guerras y reavivan su pulso contra el dólar

Hace 1 hora

India recibe este fin de semana a los líderes de los BRICS en una cumbre atravesada por dos guerras que están moviendo la economía global: Oriente Medio y Ucrania. En ese escenario, el bloque vuelve a empujar la idea de una alternativa al dólar, una apuesta con alto contenido político y límites todavía evidentes.

India se convierte este fin de semana en el escenario de una cita que va mucho más allá del protocolo diplomático: los BRICS llegan a la mesa en medio de la tensión por la guerra en Ucrania, la escalada en Oriente Medio y la incertidumbre económica que ambas crisis han desatado sobre energía, comercio y monedas. Según informó clarin colombia, el bloque integrado por potencias emergentes como Rusia, China e Irán busca aprovechar la cumbre para insistir en una salida financiera que reduzca la dependencia del dólar, una idea que vuelve con fuerza cada vez que el orden internacional entra en turbulencia.

La reunión ocurre en un momento particularmente delicado. Rusia sigue cargando con el peso de las sanciones occidentales por la invasión a Ucrania, mientras China empuja una agenda de mayor autonomía estratégica frente a Estados Unidos y sus aliados. Irán, por su parte, llega con el valor geopolítico de ser un actor central en el pulso de Oriente Medio y con una economía golpeada por el aislamiento. En conjunto, esos intereses no siempre coinciden, pero sí convergen en un punto: la búsqueda de mecanismos que les permitan comerciar, financiarse y transar sin pasar por el sistema dominado por Washington. De acuerdo con la información divulgada por clarin colombia, esa discusión se cuela en una cumbre donde los desafíos económicos están directamente amarrados a los conflictos armados.

El telón de fondo no es menor. Cada choque bélico mueve precios, encarece la energía y presiona a los países que dependen de importaciones, incluidos varios en América Latina. Por eso, cuando los BRICS hablan de una alternativa al dólar, no solo están enviando una señal de desafío político; también están tocando un nervio sensible del comercio global. Pero una cosa es el discurso y otra la arquitectura real del sistema financiero: reemplazar la moneda estadounidense no se logra con una declaración conjunta ni con una foto de líderes. Hace falta confianza, estabilidad macroeconómica y una profundidad de mercados que hoy el bloque no ha logrado construir como proyecto común. Aun así, el mensaje tiene peso porque expresa una incomodidad creciente con un orden económico que muchos en el Sur Global ven como desigual.

Para países como Colombia, Brasil, India o incluso naciones del sudeste asiático, este tipo de cumbres importa porque anticipa el tipo de tensiones que terminarán afectando tasas de interés, precios de alimentos, costo del transporte y decisiones de inversión. Los BRICS quieren presentarse como una voz alternativa en un mundo fragmentado, pero su verdadero desafío será demostrar si pueden pasar de la retórica antihegemonía a una propuesta concreta que funcione en la práctica. Mientras tanto, la reunión en India deja claro algo más amplio: la disputa global ya no se libra solo en los campos de batalla, sino también en quién controla las reglas del dinero.

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